La manifestación de la tarde ha puesto este martes el cierre a la jornada de huelga general en Vitoria-Gasteiz con una movilización numerosa en el centro de la ciudad. Aunque la asistencia ha sido inferior a la registrada por la mañana, la convocatoria ha mantenido la presencia en la calle hasta última hora y ha servido como acto final de una jornada marcada por la movilización continuada.
La marcha ha recorrido las principales calles del centro de Gasteiz en un ambiente reivindicativo, con presencia de colectivos sociales y sindicales que han sostenido la movilización durante todo el trayecto. A lo largo del recorrido, además, la manifestación ha ido creciendo de forma progresiva con la incorporación de las distintas zutabes organizadas por colectivos que esperaban en diferentes puntos del itinerario y que se han ido sumando conforme avanzaba la marcha.

Un manifiesto centrado en la crisis y la precariedad
La manifestación ha concluido con la lectura de un manifiesto que ha articulado un diagnóstico amplio de la situación actual.
El discurso ha comenzado señalando que “no son tiempos fáciles para la clase trabajadora y los sectores populares”, en referencia a la acumulación de crisis “económica, política, social, ecológica y de los cuidados”. El manifiesto ha atribuido este contexto al “sistema capitalista patriarcal, ecocida y racista”, al que acusa de profundizar en la desigualdad.
Durante la lectura se ha advertido de que “los ricos son cada vez más ricos y el poder se concentra en cada vez menos manos”, mientras crece la precariedad y la exclusión social. El texto ha identificado además a colectivos especialmente afectados, como mujeres, personas migradas o racializadas, jóvenes, personas con diversidad funcional y disidencias sexuales y de género.
El salario mínimo y el reparto de la riqueza
Uno de los ejes centrales del manifiesto ha sido la reivindicación de un salario mínimo propio en Euskal Herria. El texto ha sostenido que la patronal y los poderes políticos “bloquean cualquier medida que busque distribuir la riqueza de forma justa”, poniendo como ejemplo el debate en torno al salario mínimo.
“El salario mínimo se decide aquí”, se ha proclamado durante el acto, junto a la exigencia de un salario mínimo interprofesional de 1.500 euros. El manifiesto ha vinculado esta reivindicación con la necesidad de mejorar las condiciones de vida y reducir las desigualdades.
También se ha señalado que la precariedad tiene efectos directos en la vida cotidiana, desde la salud hasta las relaciones sociales, y que “construir proyectos de vida dignos se está convirtiendo en un imposible para cada vez más sectores”.

Vivienda, cuidados y otros conflictos sociales
El discurso ha incorporado referencias a distintos ámbitos de conflicto social. Entre ellos, la vivienda, con menciones a la movilización contra el negocio inmobiliario y los desahucios; el sistema de cuidados, señalado como un ámbito atravesado por desigualdades; o las pensiones, cuya mejora se ha defendido.
El manifiesto también ha reivindicado el reconocimiento del trabajo invisibilizado y ha recordado la organización de la huelga feminista general como precedente. Asimismo, ha hecho referencia a la defensa de los derechos de las personas migrantes, la acogida, la transición ecosocial y el derecho a decidir.
En uno de los pasajes, el texto ha contrapuesto dos realidades: por un lado, quienes “hacen negocio sabiendo que generan sufrimiento” y, por otro, la mayoría social trabajadora. “Hay quienes oprimen, viven de las rentas y criminalizan lo diferente, pero no son mayoría”, se ha leído durante el acto.
Cierre con llamamiento a continuar la movilización
En la parte final del manifiesto, el tono ha girado hacia el cierre de la jornada y el llamamiento a la continuidad de la movilización. “Lo decimos alto y claro: vamos a ganar esta lucha”, se ha afirmado, en referencia a la reivindicación del salario mínimo y la mejora de las condiciones laborales.
El texto ha subrayado que “miles y miles de trabajadores y trabajadoras” han secundado la huelga y han salido a la calle, con una mención también a quienes no han podido participar. La lectura ha concluido con consignas en favor de mejorar los salarios “para repartir la riqueza” y con referencias a la lucha de la clase trabajadora.

Una jornada de movilización desde la madrugada
La huelga general del 17 de marzo ha comenzado en Vitoria-Gasteiz desde primeras horas del día, con piquetes informativos en zonas industriales como Jundiz y en accesos a centros de trabajo.
A lo largo de la mañana se han organizado columnas desde distintos puntos de la ciudad que han desembocado en la manifestación del mediodía, la más multitudinaria de la jornada. Los sindicatos convocantes han destacado un seguimiento amplio, especialmente en sectores industriales y servicios públicos, mientras que otras fuentes han señalado un impacto desigual según ámbitos.
Durante todo el día se han sucedido concentraciones, marchas y actos reivindicativos en distintos puntos de Gasteiz. La manifestación de la tarde, con menor asistencia que la de la mañana pero igualmente numerosa, ha servido como cierre de una jornada de movilización continuada en la ciudad.

Pintadas y algunos incidentes puntuales durante la jornada
La jornada ha dejado también algunos incidentes puntuales en distintos puntos de la ciudad, principalmente en forma de pintadas en comercios y mobiliario urbano.
Según ha podido saber este medio, los actos no han sido numerosos, aunque sí se han registrado intervenciones en varios establecimientos del centro vinculados a grandes empresas o marcas internacionales, como Zara, Intimissimi u Orange, así como en entidades bancarias como BBVA, CaixaBank o Banco Santander.
Uno de los casos más visibles se ha producido en el establecimiento de Starbucks de la Plaza de la Virgen Blanca, que ha permanecido cerrado durante la jornada por la presencia de piquetes. En su escaparate se ha pintado una cruz roja a la altura del logotipo y se han colocado pegatinas con el mensaje “boikot Israel”.
También se han detectado pintadas en el Monumento a la Batalla de Vitoria, donde ha aparecido una inscripción en color rojo con el texto “soldata duinak”.
Además, durante las primeras horas del día se han registrado quemas de contenedores en zonas industriales, en el contexto de los piquetes de madrugada.




