Llevas días oyendo hablar de la Artemis II. Que si la Luna, que si 53 años, que si histórico. Pero a nosotros lo que nos ha dejado boquiabiertos son los detalles. Que el cohete es más alto que la Torre de Salburua. Que viaja a una velocidad capaz de cubrir la distancia del centro de Gasteiz al pantano de Ullíbarri en un solo segundo. Que cada lanzamiento cuesta lo mismo que todo lo que Euskadi invierte en sanidad durante un año entero —hospitales, ambulancias, urgencias, medicamentos para 2,2 millones de personas— y que la mayor parte del hardware acaba hundiéndose en el fondo del océano. Que quien más experiencia acumula de toda la tripulación es una mujer: 328 días viviendo en el espacio. O que habrá un momento en el que cuatro seres humanos pasarán 40 minutos completamente solos en el universo, sin contacto de ningún tipo con la Tierra. Hemos buceado en los reportajes de 60 Minutes y The Late Show para sacar todo lo que no sale en los titulares.
Un cohete más alto que el edificio más alto de Gasteiz
El cohete SLS de la NASA mide 98 metros de altura —el equivalente a un edificio de 32 plantas— y pesa 1.600 toneladas.
Cada lanzamiento cuesta lo que Euskadi gasta en sanidad. Y acaba en el océano.
Cada cohete SLS es de un solo uso. Tras el lanzamiento, la mayor parte del hardware acaba en el fondo del mar para no volver a usarse jamás.
Tu reloj tiene más potencia que los ordenadores del Apolo
La cápsula Orion se parece visualmente a las Apolo de los años 60, pero por dentro es otra historia.
La Artemis I fue casi perfecta. Casi.
En 2022, la NASA lanzó la Artemis I sin tripulación como test completo del sistema. La cápsula Orion recorrió 2,2 millones de kilómetros, rodeó la Luna y amerizó de forma impecable en el Pacífico. Misión casi perfecta.
Más rápido y más caliente = más seguro
Suena contraintuitivo, pero la solución al problema del escudo térmico ha sido modificar la trayectoria: los astronautas van a entrar en la atmósfera terrestre más rápido y con más calor que en la misión anterior. Según los ingenieros, eso protege mejor el escudo.
Del centro de Gasteiz al pantano de Ullíbarri en un segundo
La Artemis II alcanza unos 40.000 km/h. Es una cifra difícil de visualizar, así que vamos a aterrizarla.
¿Recuerdas el estruendo del F-18 sobre la Llanada? Multiplícalo por 40
El 5 de febrero de 2023, un caza F-18 del Ala 12 de Torrejón rompió la barrera del sonido sobre la Llanada Alavesa. Alcanzó Mach 1 (unos 1.235 km/h). Las ventanas temblaron en toda la comarca, la gente creyó que había sido un terremoto y se movilizaron bomberos.
Lo que le pasa a tu cuerpo en la reentrada
Durante la reentrada, los astronautas soportan entre 4 y 10 fuerzas G de forma sostenida. Van tumbados —no sentados como un piloto de combate—, así que no se desmayan. Pero lo que sienten no es precisamente cómodo.
10 días sin ducha, sin cambiarse y con café en bolsa
Durante los 10 días de misión no hay ducha. Prácticamente no hay cambio de ropa. El desodorante tiene que ser sin alcohol porque el sistema de control ambiental de la cápsula es hipersensible a cualquier sustancia que se libere en el aire.
40 minutos completamente solos en el universo
Quizá el momento más sobrecogedor de toda la misión.
Jeff Ratigan, director de vuelo, ha reconocido que durante esos 40 minutos estará contando los segundos.
Más lejos que cualquier ser humano en la historia
La que más sabe aquí es ella: 328 días en el espacio
De los cuatro tripulantes, Christina Koch es con diferencia la que más experiencia acumula: 328 días viviendo y trabajando en la Estación Espacial Internacional. También es la primera mujer asignada a una misión lunar. Ha contado que los fines de semana en la ISS montaban cenas con la tripulación y karaoke por videollamada. «En el espacio, todo el mundo puede oírte cantar», ha rematado Colbert.

«Ves la Tierra con todo el universo de fondo. De noche, una línea verde finísima te muestra dónde está la atmósfera. Dentro de esa línea está todo lo que sustenta a cada persona que conoces. Fuera, todo es completamente inhóspito. No ves fronteras. No ves límites políticos. Solo ves que somos mucho más parecidos que diferentes.»
Christina Koch, sobre el efecto «overview»
Su primer vuelo espacial es directamente a la Luna
Jeremy Hansen, piloto de combate canadiense, nunca ha estado en el espacio. Es el primer canadiense asignado a una misión lunar, y su estreno va a ser directamente ir a la Luna.
«Seremos los primeros humanos en subir en este cohete gigante. Y todo el rato estaremos pensando: ¿esto es normal? ¿Y ese ruido?»
— Jeremy Hansen

😅Durante la entrevista que realizó Stephen Colbert a la tripulación de la Artemis II, en alusiones a su inexperiencia y a su condición de canadiense Jeremy Hansen bromeó: «Si algo sale mal, [la] NASA puede echar la culpa a Canadá. Y Canadá simplemente dirá «¡Perdón!». Es una póliza de seguros perfecta»
Más allá de la broma, Hansen ha explicado que la participación canadiense responde a una decisión deliberada de liderazgo: «No se le escapa a nadie en Canadá que si Estados Unidos quisiera ir a la Luna, no necesita a Canadá para hacerlo. Ha sido una decisión deliberada porque están pensando a lo grande».
La parte europea que (casi) nadie cuenta
Hay un dato que pasa desapercibido: la Artemis II no es solo norteamericana. El módulo de servicio que propulsa, alimenta y mantiene con vida a los cuatro astronautas durante todo el viaje ha sido diseñado y construido en Europa, por la Agencia Espacial Europea (ESA).
China, SpaceX, Blue Origin y la carrera por el siglo XXI
La Artemis II es un paso previo hacia el objetivo real: volver a pisar la superficie lunar (Artemis III) y establecer una presencia permanente. Y aquí es donde la cosa se complica.
China ha anunciado planes para enviar taikonautas a la Luna antes de 2030. Jim Bridenstine, ex-administrador de la NASA, ha declarado ante el Congreso que es «altamente improbable» que Estados Unidos aterrice antes que China. Scott Pace, exsecretario del Consejo Nacional del Espacio, ha matizado que sería «enormemente embarazoso», pero que lo importante no es quién llega primero, sino quién se queda y quién establece las reglas: «Eso es una historia para el próximo siglo».
Para aterrizar en la Luna, la NASA depende del Starship de SpaceX, que necesita ser repostado en órbita con 10 o más lanzamientos de naves cisterna. Algo que nunca se ha hecho. SpaceX llama a sus explosiones «rapid unscheduled disassembly» («desmontaje rápido no programado»). Como plan B, la NASA ha fichado a Blue Origin (Jeff Bezos) por otros 3.000 millones de dólares, y Bezos ha pausado incluso sus vuelos de turismo espacial para centrarse en misiones lunares.
El destino de ambos: el polo sur de la Luna, donde hay hielo que podría convertirse en agua para los astronautas y en combustible para futuras misiones hacia Marte.
«Mi trabajo es traerlos a casa»

Cuando le han preguntado si esperaba que todo fuera según lo previsto, se ha reído: «Espero que vaya muy bien. Pero también espero que pase algo inesperado. En todas las misiones espaciales que hemos volado, siempre ha surgido algo y hemos tenido que lidiar con ello».
Fuentes:
- «Artemis II could take humans farther than they’ve ever gone before». 60 Minutes (CBS). 2 de febrero de 2026.
- «Artemis: NASA’s program to send people back to the moon». 60 Minutes (CBS). 2024.
- «The Overview Effect: Seeing Earth with the Whole Universe in the Background». The Late Show with Stephen Colbert (CBS). 6 de abril de 2023.
- «Why We’re Going Back to the Moon». The Late Show with Stephen Colbert (CBS). 6 de abril de 2023.
- Artemis II mission begins, 02/04/2026 – Agencia Espacial Europea (ESA)





Excelente lectura. Buen trabajo.