La subida de costes ligada a la crisis internacional empieza a notarse también en la contratación pública del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. El encarecimiento de materias primas y suministros está añadiendo presión a algunas licitaciones municipales, hasta el punto de que determinados concursos pueden quedar desiertos o exigir una revisión de precios para resultar atractivos a las empresas. Así lo ha reconocido esta mañana, a preguntas de la prensa, la concejala de Espacio Público y primera teniente de alcaldesa, Beatriz Artolazabal.
La referencia ha aparecido al preguntar por el bloqueo de Ormuz y por el efecto de la situación internacional en el departamento de Espacio Público. Artolazabal ha admitido que parte de los problemas que están encontrando algunas obras tiene relación con “los incrementos de los costes” que soportan las empresas y con “todas las circunstancias que están pasando en el mundo”.
La idea principal es que la tensión exterior ya no se queda en los mercados o en la geopolítica, sino que acaba teniendo una traducción directa en la gestión municipal. Según se ha explicado, hay contratos que no despiertan interés suficiente entre las empresas porque el precio de salida no compensa el aumento de costes de materiales, energía, transporte o mano de obra. Cuando eso ocurre, el concurso puede quedar desierto y el Ayuntamiento se ve obligado a volver a licitarlo con importes superiores.
En la comparecencia de esta mañana se ha citado además el precedente de Ucrania como uno de los episodios en los que ya se dejaron sentir tensiones similares en los precios. La explicación enlaza esa experiencia con el contexto actual y con el comportamiento de proveedores y materias primas en un momento de incertidumbre internacional.
Uno de los ejemplos más claros es el de los trabajos ligados al asfaltado, porque el asfalto depende de derivados del petróleo. Eso hace que cualquier alteración exterior relacionada con el crudo pueda repercutir en el coste final de las obras. De hecho, el Ayuntamiento asume ya que la escalada de precios está condicionando de forma general sus contratos públicos.
La comparecencia ha dejado también una frase que resume bien la idea general, “las guerras no son inocuas”. Según ha señalado, sus consecuencias terminan traduciéndose en subidas de precios que afectan tanto a las empresas como a la ciudadanía. En esa misma línea, ha aludido también al aumento del IPC y al encarecimiento de las materias primas dentro de ese mismo contexto.




