La transición energética tiene cada vez más contestación en Álava. No por las renovables en sí, sino por el modo en que se están proyectando grandes parques solares y eólicos sobre suelo agrícola, montes, concejos y corredores naturales. En ese contexto, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz llevará al Elkargune de Medio Ambiente el Pacto Social para la Transición Energética y el Cambio Climático, una iniciativa del Gobierno Vasco que busca abrir un espacio de diálogo ciudadano.
El documento municipal reconoce que el debate climático llega en un momento de aumento del negacionismo y de oposición social a nuevas infraestructuras renovables. Ante ese escenario, plantea la necesidad de “reforzar las políticas públicas” y buscar consensos para orientar las decisiones sobre energía y clima.
El debate sobre los macroproyectos
Durante los últimos años han aumentado en Álava las protestas contra varios macroproyectos renovables, especialmente parques fotovoltaicos y algunos eólicos. Plataformas vecinales, concejos, colectivos ecologistas y sindicatos agrarios cuestionan el impacto de estas instalaciones sobre el territorio rural.
Las críticas se centran sobre todo en la ocupación de suelo agrícola fértil, la afección al paisaje y a la biodiversidad, y las líneas de alta tensión previstas para evacuar la energía hacia otros territorios.
También existe malestar por la dimensión de algunos proyectos y por la sensación de que el modelo beneficia principalmente a grandes inversores externos. Uno de los lemas más repetidos en las movilizaciones ha sido “Araba ez dago salgai”, “Álava no está en venta”.
En paralelo, varias instituciones vascas han rechazado algunos proyectos por motivos ambientales y territoriales.
Un pacto para buscar consensos
En medio de ese contexto, el Gobierno Vasco impulsa ahora un Pacto Social para la Transición Energética y el Cambio Climático ligado a la Ley 1/2024 de Transición Energética y Cambio Climático.
El texto lo define como un “instrumento de diálogo y corresponsabilidad” con el que se pretende fijar “principios, prioridades y consensos básicos” sobre cómo afrontar la transición energética.
La idea es abrir un proceso de reflexión ciudadana para debatir cómo avanzar hacia la descarbonización y reducir emisiones sin aumentar la fractura social y territorial alrededor de estos proyectos.
Vitoria se adhiere al proceso
El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ratificó su adhesión al pacto el pasado 17 de febrero de 2026, después de recibir la invitación del Gobierno Vasco meses antes.
El Consistorio recuerda además que la ciudad forma parte desde 2023 de la Misión Europea de Ciudades Neutras en Carbono, un programa europeo centrado en acelerar la reducción de emisiones.
Según el documento municipal, los ayuntamientos tienen un papel importante en este proceso por su cercanía a la ciudadanía y por las competencias que gestionan en el día a día.





