Álava mira de forma distinta algunos problemas del País Vasco. Las tablas por provincia del Deustobarómetro de verano muestran que la delincuencia y la inseguridad ciudadana pesan bastante más en el territorio alavés que en Bizkaia y Gipuzkoa. También la inmigración aparece más mencionada. Pero el dato principal, el que atraviesa toda la encuesta y no pierde fuerza al bajar al detalle territorial, sigue siendo la vivienda.
Según el estudio, el 34,4% de los alaveses sitúa la delincuencia y la inseguridad ciudadana entre los tres principales problemas de Euskadi. Es una cifra muy superior a la media vasca, que se queda en el 21,6%, y queda claramente por encima de Bizkaia, donde lo señala el 19,1%, y de Gipuzkoa, donde lo hace el 19,7%.
Una preocupación que sube en Álava
El dato es relevante porque habla de clima social. El Deustobarómetro mide preocupaciones declaradas, no tasas reales de criminalidad. Y esa diferencia importa: una cosa es que la inseguridad haya ganado espacio en la conversación pública y otra muy distinta es concluir que Vitoria-Gasteiz sea una ciudad insegura.
De hecho, la capital alavesa ha sido señalada en distintos balances oficiales como la capital vasca con menor tasa delictiva. En los datos de 2022, el Gobierno Vasco situaba a Vitoria-Gasteiz por debajo de Bilbao y Donostia en delitos por habitante. Y, aunque los datos más recientes muestran un repunte en Álava y en la capital alavesa, Vitoria sigue apareciendo por debajo de Bilbao y San Sebastián en tasa de delitos.
La fotografía, por tanto, tiene dos planos. En el primero, la percepción: Álava muestra una preocupación más intensa por la inseguridad que los otros territorios. En el segundo, los datos de contexto: Vitoria-Gasteiz continúa siendo una ciudad comparativamente segura dentro de Euskadi y de España. La tensión entre ambas capas es precisamente lo que hace interesante el resultado.
La vivienda manda. La percepción cambia.
Álava destaca por una mayor preocupación declarada por la inseguridad y la inmigración, pero el problema que sigue ordenando el malestar es el acceso a la vivienda.
El 49,5% de la ciudadanía alavesa sitúa la vivienda entre los principales problemas de Euskadi. Es el mismo porcentaje que la media vasca.
Inseguridad: preocupación declarada, no tasa delictiva
El Deustobarómetro mide qué problemas percibe la ciudadanía. Por eso el dato debe leerse como clima social, no como una estadística directa de criminalidad.
El matiz alavés
Álava se distingue por más peso de inseguridad e inmigración en la percepción, más pesimismo ante la vivienda y una simpatía más marcada hacia Ucrania.
Inmigración: otro dato diferencial
También la inmigración aparece con más fuerza en Álava. La señala el 24,4% de las personas encuestadas, frente al 18% del conjunto de Euskadi. En Bizkaia el porcentaje es del 18,8% y en Gipuzkoa baja al 13,9%.
El Deustobarómetro no establece una relación entre inmigración e inseguridad, y conviene no hacerla. Lo que sí muestra es que ambas cuestiones ocupan más espacio en la preocupación declarada de la ciudadanía alavesa que en la del resto de territorios.
Ese matiz es importante. El estudio no dice que Álava tenga un problema objetivo mayor en esos ámbitos. Dice que una parte más amplia de la ciudadanía alavesa los identifica como problemas prioritarios. En términos políticos y sociales, esa diferencia de percepción también cuenta.
Pero la vivienda sigue por encima de todo
Con todo, el gran problema sigue siendo la vivienda. En Álava la menciona el 49,5% de la ciudadanía, exactamente el mismo porcentaje que en el conjunto de Euskadi. Es decir, aunque el territorio destaque por una mayor preocupación por la inseguridad y la inmigración, el principal problema continúa siendo el acceso a una casa.
El dato más duro aparece cuando se pregunta por el futuro. El 42% de los alaveses cree que dentro de diez años “seguro que no” será más fácil acceder a una vivienda. Es el porcentaje más alto de los tres territorios. En Bizkaia lo piensa el 27,7% y en Gipuzkoa el 37,4%.
Ahí aparece una de las claves de fondo del Deustobarómetro. La vivienda no se percibe solo como una dificultad del presente, sino como un bloqueo que puede seguir condicionando la vida durante la próxima década. No es únicamente un problema de precios. Es una cuestión de horizonte vital: emanciparse, cambiar de casa, formar un proyecto propio o permanecer en el territorio sin quedar expulsado por el mercado.
Despiece | Álava, en cuatro datos
34,4% señala la delincuencia y la inseguridad ciudadana como uno de los principales problemas.
24,4% menciona la inmigración.
49,5% sitúa la vivienda entre las principales preocupaciones.
42% cree que dentro de diez años “seguro que no” será más fácil acceder a una vivienda.
Ucrania, el matiz internacional
Las tablas provinciales dejan además otro matiz singular, esta vez en política internacional. Álava es el territorio donde más se identifica a Ucrania como aliada de Euskadi. Lo hace el 54,7% de las personas encuestadas, frente al 39,2% de media vasca.
La diferencia con Bizkaia y Gipuzkoa es amplia. En Bizkaia, Ucrania aparece como aliada para el 37,1% de la ciudadanía; en Gipuzkoa, para el 35,3%. En Álava, en cambio, supera incluso a Francia y Palestina como país aliado en la percepción de los encuestados.
El dato introduce una lectura menos previsible en el retrato alavés del estudio. Álava aparece más preocupada por la inseguridad y la inmigración, más pesimista ante la vivienda y, al mismo tiempo, más claramente alineada con Ucrania dentro del bloque geopolítico del Deustobarómetro.
Percepción, datos y conversación pública
El resultado deja una fotografía con varias capas. Álava comparte con el conjunto de Euskadi la preocupación por la vivienda, la sanidad y el coste de la vida. Pero se distingue por una mayor presencia de la inseguridad y la inmigración en la percepción ciudadana.
Ese aumento de la preocupación no debe leerse de forma aislada ni automática. La percepción de inseguridad puede crecer incluso en ciudades que siguen teniendo indicadores comparativamente buenos. Puede hacerlo por experiencias personales, por cambios reales en algunos delitos, por la conversación pública o por la atención política y mediática que reciben determinados sucesos.
Por eso el dato es relevante, pero exige contexto. El Deustobarómetro no dice que Vitoria-Gasteiz sea una ciudad insegura. Dice que en Álava la inseguridad aparece con más fuerza como preocupación. Y ese matiz, en una ciudad que durante años ha construido parte de su identidad sobre la tranquilidad y la calidad de vida, es clave.
El problema de fondo
La lectura alavesa del Deustobarómetro no deja un único titular, sino varios. La inseguridad preocupa más que en el resto de Euskadi. La inmigración también aparece más mencionada. Ucrania despierta una simpatía especialmente alta. Pero la vivienda continúa siendo el problema estructural que ordena el malestar ciudadano.
Casi la mitad de los alaveses la sitúa entre los principales problemas y cuatro de cada diez creen que dentro de una década la situación no habrá mejorado. Esa es la señal más profunda del estudio: por encima del ruido político, de las percepciones de inseguridad y de las diferencias territoriales, la vivienda sigue siendo el gran bloqueo.




En Euskadi, PNV/PSE, siguen planificando el tema de la vivienda con una perspectiva de negocio, que no de derecho. En Euskadi siguen apostando por dejar en manos privadas todos los desarrollos urbanísticos y siguen imposibilitando las intervenciones en las zonas ya construidas…..
Pero también en Gasteiz, PSE/PNV es un cogobierno que no tiene claro qué modelo de ciudad defiende, y además, siguen planificando el tema de la vivienda con una perspectiva de negocio… Recordar que, el actual cogobierno PSE/PNV PNV/PSE, que lo es por el «Gratis et Amore» del PP, hace décadas que en Gasteiz han perdido el norte.