La Diputación Foral de Álava ha prohibido encender fuego en espacios abiertos en todo el territorio ante la previsión de riesgo muy alto o extremo de incendio forestal. La medida entra en vigor este mismo martes, 23 de junio, y afecta de forma directa a las hogueras de San Juan.
La Orden Foral incluye también barbacoas, quemadores, braseros de exterior, fuego para cocinar al aire libre y cualquier otra forma de llama o combustión en espacios abiertos. La prohibición se aplica tanto en espacios públicos como privados.
La medida estará vigente hasta las 23.59 horas, aunque la Diputación no descarta prorrogarla si la situación meteorológica lo exige. La decisión se adopta por la combinación de altas temperaturas, sequedad, viento y condiciones favorables a la propagación del fuego.
La Diputación considera que la noche de San Juan es una celebración arraigada en Álava, pero defiende que la situación obliga a priorizar la seguridad de las personas, la protección de los montes y la prevención de incendios.
El diputado general, Ramiro González, ha pedido “responsabilidad y colaboración” a la ciudadanía, a los ayuntamientos y a las entidades organizadoras. “En las condiciones actuales una chispa puede tener consecuencias muy graves”, ha señalado.
La Orden Foral suspende además las autorizaciones concedidas para quemas de rastrojos, pastos permanentes, restos de poda y restos selvícolas. También prohíbe introducir y usar material pirotécnico en Álava, incluidos petardos, cohetes, baterías, bengalas y dispositivos similares.
La prohibición se extiende también al uso de maquinaria que pueda generar chispas, deflagraciones o descargas eléctricas en montes y en las áreas rurales situadas en una franja de 400 metros a su alrededor. La Diputación incluye en esta limitación trabajos de corte, desbroce, soldadura, uso de radiales, motosierras, motodesbrozadoras y maquinaria agrícola o forestal susceptible de provocar una ignición.
La Orden recuerda además que no se pueden arrojar o abandonar objetos en combustión o materiales capaces de originar un incendio, como colillas, cerillas, brasas, cenizas calientes, carbones o residuos incandescentes.



