La presidenta de TUVISA, Izaskun Reyes, explica en una entrevista con GasteizBerri que la línea 11 mejorará la conexión entre Zabalgana y Lakua-Arriaga y facilitará el acceso a servicios como el Hospital de Txagorritxu, la estación de autobuses y la zona del Gobierno Vasco. TUVISA analizará su funcionamiento durante un mínimo de seis meses antes de valorar posibles ajustes, entre ellos un aumento de la frecuencia.
La línea 11 comienza a circular este jueves, 23 de julio, con dos autobuses y una frecuencia de 30 minutos. Reyes reconoce que los primeros estudios no anticipaban unas cifras de uso demasiado elevadas, aunque confía en que la evolución de la ciudad y el aumento de los desplazamientos entre barrios permitan hablar de «miles de personas».
Una conexión entre barrios y servicios
Pregunta: ¿Qué va a cambiar realmente para quienes viven en Zabalgana y Lakua-Arriaga?
Respuesta: «Creo que van a cambiar muchas cosas. La nueva línea permitirá una movilidad más rápida, eficaz y sencilla hacia espacios neurálgicos y servicios muy importantes de la ciudad, como el Hospital de Txagorritxu, la estación de autobuses o la zona del Gobierno Vasco. No une solamente dos barrios, también une servicios».
P: La mayoría de las líneas de Vitoria pasan por el centro. ¿La línea 11 abre la puerta a una red con más recorridos transversales?
R: «La puerta queda abierta. Con el Plan de Movilidad y las nuevas formas de transporte que tenemos en Vitoria-Gasteiz queremos hacer un análisis profundo de las líneas de TUVISA.
La ciudad ha cambiado mucho y las rutas actuales ya tienen unos años. Dejaremos que los expertos analicen si, con la movilidad, la sociedad y la ciudad que tenemos hoy, conviene mantener las líneas radiales o avanzar hacia líneas más transversales».
Una frecuencia inicial de 30 minutos
P: La línea comienza con una frecuencia de 30 minutos. ¿Podría reducirse si funciona bien?
R: «Todavía es pronto. Teníamos claro que había que mejorar la conexión entre Zabalgana y Lakua-Arriaga. Implantar una línea urbana como las demás exige unos recursos económicos y humanos muy importantes y, sobre todo, necesita tiempo.
Considerábamos que la ciudadanía no debía seguir esperando porque era una petición que llevaba tiempo encima de la mesa. Por eso la hemos puesto en marcha como un proyecto piloto, que nos permite responder a esa necesidad y evaluar su funcionamiento».
P: ¿La frecuencia podrá aumentar más adelante?
R: «Durante los próximos meses iremos analizando cómo funciona. La implantación de una línea completamente nueva no es algo habitual. Normalmente se modifican algunas paradas o se amplía o reduce un recorrido, pero aquí hablamos de crear una línea nueva.
Ese análisis determinará los ajustes que puedan hacerse. Cuando veamos cómo funciona y dispongamos de más recursos, podremos ir implantando mejoras, incluida una mayor frecuencia».
Seis meses para medir su funcionamiento
P: ¿Cuándo podrán hacer una primera valoración con datos fiables?
R: «Los seis primeros meses serán fundamentales. La línea comienza ahora, justo antes del periodo vacacional y del mes de agosto, cuando disminuye la población porque muchas personas están de vacaciones.
Agosto nos indicará cómo funciona durante el periodo estival. A partir de septiembre empezaremos a tener datos de un funcionamiento normal. Necesitamos una valoración mínima de seis meses para disponer de números relevantes y reales».
P: ¿Cuántas personas calcula TUVISA que utilizarán la línea?
R: «En el primer estudio de viabilidad se hablaba de unas cifras que no parecían demasiado elevadas. Pero también hay que tener en cuenta la población actual y cómo ha cambiado nuestra forma de movernos.
Hasta hace unos años, prácticamente toda la ciudadanía acudía al centro para realizar distintas gestiones. La descentralización de la Administración y de los establecimientos de ocio ha aumentado los movimientos entre barrios. Aunque inicialmente las cifras no parecían muy halagüeñas, confío en que podamos hablar de miles de personas».
P: ¿Qué respuesta han recibido de los barrios y de las asociaciones vecinales?
R: «El retorno que he recibido es bueno, tanto de particulares como de las asociaciones vecinales. Esta línea no es únicamente un trabajo de la Administración.
Las asociaciones han desempeñado un papel muy importante realizando propuestas y ayudándonos a determinar las paradas. También hemos recogido aportaciones de ciudadanos particulares. Tanto la ciudadanía como nosotros tenemos mucha expectación».
El crecimiento del transporte público
P: TUVISA cerró 2025 con cerca de 20 millones de usos. ¿La ciudadanía está respondiendo al impulso del transporte público?
R: «Sí. Desde la Administración intentamos que el transporte urbano sea cada vez más cómodo, eficaz y sostenible. Creo que la ciudadanía está respondiendo excepcionalmente y es consciente de los problemas derivados de la falta de descarbonización y del uso excesivo del vehículo particular.
El año pasado cerramos 2025 con casi 20 millones de usos. Se dice pronto».
P: ¿Existe realmente esa conciencia sobre la necesidad de dejar el coche?
R: «Creo que sí. Cada día somos más conscientes del cambio climático, algo que este año hemos vivido con las olas de calor.
Un transporte sostenible hace que la ciudad sea más limpia y también más agradable. En el espacio público tienen que convivir peatones, transporte público, vehículos particulares, bicicletas y vehículos de reparto. Ese espacio es limitado y el transporte público aporta beneficios individuales, pero también para toda la comunidad».
El funcionamiento durante las olas de calor
P: Los últimos días de calor han sido especialmente complicados. ¿Ha sido difícil mantener los autobuses refrigerados y en funcionamiento?
R: «No ha sido sencillo. Quiero agradecer a toda la plantilla que se haya volcado para que los autobuses pudieran salir en buenas condiciones y también a la ciudadanía por su paciencia, porque en algunos momentos no pudimos mantener las frecuencias con la puntualidad que nos habría gustado.
En Gasteiz estamos más acostumbrados al frío que al calor. Mantener los cargadores, los servidores, la electrónica y los sistemas de aire acondicionado funcionando constantemente supone una carga adicional para los vehículos.
Fueron días complicados, con trabajo durante las 24 horas. Gracias a la plantilla, las afecciones fueron puntuales, aunque hemos detectado aspectos de mejora y ya estamos trabajando en ellos».
P: TUVISA no podría funcionar sin su plantilla.
R: «Por supuesto. La mayor riqueza de cualquier empresa, pública o privada, es el personal que hace posible el trabajo. Más aún en una empresa como la nuestra, que presta un servicio esencial a toda la ciudadanía».
El contrato de relevo
P: La plantilla ha reclamado que se aplique el contrato de relevo. ¿En qué punto se encuentra este asunto?
R: «En abril de 2025 hubo un cambio normativo que chocaba con los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad que TUVISA, como parte del sector público, debe respetar para incorporar personal.
Las modificaciones estaban muy definidas y eran fáciles de aplicar en la empresa privada, pero no tanto en la pública. No es un problema exclusivo de TUVISA; también afecta a otras administraciones y empresas públicas.
Siempre hemos mostrado nuestra voluntad de hacer efectivo este derecho. Nos comprometimos a seguir trabajando aunque no llegase esa aclaración normativa y a que en septiembre hubiese sobre la mesa un borrador de las bases del proceso. Es un asunto que debe negociarse y pretendemos cumplir ese compromiso».
«Esperamos que la ciudadanía haga suya la línea»
P: ¿Qué espera TUVISA de esta nueva línea?
R: «La línea 11 nace después de mucho trabajo. Responde a una nueva forma de moverse por la ciudad y es fruto de la colaboración entre la ciudadanía y las instituciones, de la voluntad política y de los acuerdos alcanzados.
Va a mejorar la cobertura de zonas cada vez más pobladas. Era un compromiso que llevábamos en el programa electoral y que también se adoptó en el pleno.
Espero que la ciudadanía pueda disfrutarla, que la haga suya de una forma natural. Ahora tendremos que esperar y ver cómo funciona».






