Las instituciones vascas llevan desde 2022 trabajando para que Bilbao y Donostia formen parte del Mundial de fútbol de 2030. Durante ese tiempo remitieron documentos, recibieron visitas técnicas y plantearon límites económicos, lingüísticos y organizativos. Sin embargo, en marzo de 2026 comprobaron que la FIFA no había tenido en cuenta las condiciones enviadas casi dos años antes.
La respuesta remitida por el Gobierno vasco al Parlamento, a petición del PP vasco, permite reconstruir la cronología completa de una negociación todavía abierta. El proceso ha desembocado en una única candidatura vasca, formada por San Mamés y Anoeta.
2022: Euskadi muestra su interés
El proceso comenzó en 2022. El Gobierno vasco, las diputaciones de Bizkaia y Gipuzkoa y los ayuntamientos de Bilbao y Donostia enviaron cartas a los organismos responsables para mostrar su interés en acoger partidos del Mundial de 2030.
Las instituciones empezaron entonces a analizar las condiciones generales exigidas por la FIFA. El objetivo inicial era que Bilbao y Donostia pudieran participar como sedes si el torneo se celebraba en España o mediante una candidatura compartida con otros países.
Mayo de 2024: primera visita de la FIFA
La FIFA realizó una primera visita técnica en mayo de 2024. La inspección no se limitó a San Mamés y Anoeta: también se analizaron la movilidad, las infraestructuras auxiliares, la capacidad operativa y otros elementos relacionados con el funcionamiento de ambas ciudades.
Dos meses después, en julio, las instituciones firmaron la documentación necesaria para mantenerse dentro del procedimiento. Junto a esos documentos enviaron una comunicación propia con observaciones y condiciones sobre varios aspectos del proyecto.
Julio de 2024: las instituciones fijan sus líneas rojas
Las administraciones vascas advirtieron de que algunas exigencias no podían ser asumidas por su coste o por el impacto que tendrían sobre la ciudadanía.
Entre las líneas rojas figuraban las inversiones reclamadas en los estadios y sus territorios, la modificación de normas, la obligación de no celebrar otros acontecimientos durante el Mundial, las exclusividades comerciales para la FIFA y la falta de reconocimiento de las lenguas cooficiales de Euskadi.
Las instituciones también expresaron reservas sobre los elevados costes y sobre aquellas condiciones que podían limitar su capacidad para decidir en materias de su competencia.
Diciembre de 2024: España, Portugal y Marruecos obtienen el Mundial
El 11 de diciembre de 2024, la FIFA confirmó que España, Portugal y Marruecos organizarían conjuntamente el Mundial de 2030.
La decisión abrió una nueva fase para seleccionar las ciudades que albergarían los partidos. Bilbao y Donostia continuaron dentro del procedimiento, pero las condiciones remitidas en julio no recibieron una respuesta efectiva.
Noviembre de 2025: comienza formalmente el proceso con las ciudades
El 26 de noviembre de 2025 se celebró el encuentro formal de lanzamiento con las ciudades candidatas. La organización presentó la metodología, el calendario y los documentos que debían entregarse.
La reunión llegó más de un año después del envío de las primeras observaciones vascas. Según la cronología aportada por el Gobierno, en ese momento todavía no se había resuelto el contenido de aquellas condiciones.
Febrero de 2026: nuevas exigencias técnicas
En febrero de 2026, las ciudades recibieron nuevos requerimientos técnicos relacionados con el proceso de selección.
Bilbao y Donostia seguían preparando sus candidaturas mientras continuaban sin saber si la FIFA aceptaría, rechazaría o negociaría las reservas planteadas por las instituciones vascas.
Marzo de 2026: la confirmación
El momento decisivo llegó el 19 de marzo de 2026. Representantes de la FIFA visitaron nuevamente San Mamés y Anoeta y revisaron la información enviada hasta ese momento.
Fue durante aquella visita cuando las instituciones comprobaron que las consideraciones remitidas en 2024 no habían sido tenidas en cuenta. La comunicación oficial publicada posteriormente fue incluso más contundente: señaló que ninguna de aquellas cuestiones había sido «ni siquiera considerada».
La constatación obligó a replantear la candidatura. El Gobierno vasco, los dos ayuntamientos, las diputaciones, el Athletic Club y la Real Sociedad comenzaron a trabajar en una respuesta conjunta.
Una sede vasca en lugar de dos candidaturas
Las instituciones decidieron agrupar Bilbao y Donostia dentro de una única sede vasca, con San Mamés y Anoeta como estadios.
La propuesta limita la participación a cuatro encuentros de la fase de grupos: dos en Bilbao y otros dos en Donostia. También incluye un único presupuesto con los compromisos que las administraciones están dispuestas a asumir.
La documentación fue remitida a la FIFA el 31 de mayo de 2026. Un día después, las instituciones hicieron pública la candidatura conjunta y denunciaron que sus condiciones de 2024 no habían sido consideradas.
Junio de 2026: la FIFA aplaza su respuesta
La FIFA comunicó el 11 de junio que no realizaría nuevas valoraciones sobre la documentación hasta que terminara el Mundial de 2026.
Una vez finalizado el torneo, el organismo prevé analizar con mayor profundidad las propuestas y retomar las conversaciones con las ciudades candidatas. El proceso para elegir las sedes de 2030 continúa, por tanto, abierto.
La candidatura continúa abierta, pero las instituciones vascas siguen a la espera de saber si la FIFA está dispuesta a negociar unas condiciones que fueron planteadas en 2024 y que, casi dos años después, todavía no habían sido atendidas.




