La rueda de prensa de este viernes en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha comenzado con un mensaje que no necesitaba micrófono. Maider Etxebarria ha comparecido con la camiseta roja de la selección española, un ‘outfit’ poco habitual para una Junta de Gobierno y suficiente para convertirse en una de las imágenes de la mañana.
La alcaldesa no ha escondido sus colores. La camiseta ha acompañado a un anuncio ya adelantado durante la semana: la Plaza de España acogerá una pantalla gigante para seguir la final del Mundial entre España y Argentina. Será mayor que la instalada para la semifinal, con unas dimensiones de ocho metros de ancho por cuatro y medio de alto, y habrá música con un DJ antes del encuentro.
El vestuario, por tanto, no era solo vestuario. Etxebarria ha aprovechado la comparecencia para reivindicar abiertamente su apoyo a la selección y celebrar que en Vitoria puedan verse hoy camisetas, banderas y bufandas de España con una normalidad que, según ha defendido, habría resultado difícil de imaginar hace años.
«Yo como alcaldesa respeto plenamente que haya personas a las que no le guste la selección española o que puedan querer otra selección, pero yo pido el mismo respeto a quienes sí que la apoyamos y deseamos disfrutar de estos momentos. Y que quede claro que no es obligatorio venir a la plaza a ver el partido, que aquí no hay ninguna imposición. Como he llegado a leer en redes sociales», ha afirmado.
La defensa de la pantalla ha ocupado buena parte del turno de preguntas. Etxebarria ha reconocido que no conocía todavía el coste de la contratación y ha remitido esa cifra a la información que facilitará posteriormente el Ayuntamiento.
También se le ha preguntado si la decisión había sido consensuada con el PNV, socio del PSE en el Gobierno municipal, después de que los jeltzales hayan optado por no colocar pantallas en Bilbao. La alcaldesa ha respondido que se trata de una competencia de Alcaldía y que ha tomado la decisión junto a su equipo.
«Son competencia de Alcaldía, por tanto, y siendo yo la alcaldesa de la capital de Euskadi, he tomado esta decisión con mi equipo», ha señalado.
Etxebarria tampoco ha entrado a valorar la movilización convocada en apoyo a la oficialidad de la selección vasca. Su mensaje ha sido bastante más sencillo: la pantalla está instalada para quien quiera acudir, no para quien no quiera hacerlo.




