Ante esta situación, han abandonado la Iglesia Católica y se han unido a la doctrina del autoproclamado obispo Pablo de Rojas Sánchez Franco, vinculado con la secta del Palmar de Troya.
En los presupuestos del Gobierno Vasco correspondientes a 2023 se ha destinado una partida de 27.000 euros a la Federación de Iglesias Evangélicas de España, 60.000 euros a la Conferencia Episcopal y 5.000 euros a la Comisión Islámica.