Vecinos del Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz han iniciado movilizaciones para denunciar lo que consideran un “abandono” del barrio por parte del Ayuntamiento. La asociación vecinal Gasteiz Txiki sitúa el foco en la vivienda, el tráfico y la convivencia, y reclama una mayor implicación municipal.
El presidente de la asociación, Manu Arakama, ha explicado que la protesta responde a la falta de soluciones en cuestiones que consideran básicas para el barrio. “Estamos aquí para protestar por lo que consideramos un abandono por parte del Ayuntamiento del barrio en general”, ha señalado.
Arakama ha citado como principales preocupaciones “la vivienda”, “el tráfico” y “la convivencia en el barrio”. Según ha afirmado, desde la asociación entienden que “por parte del Ayuntamiento no hay ninguna aportación positiva” para resolver estos problemas.
“Estamos enfadados”
La asociación asegura que ya ha trasladado sus demandas al Consistorio en varias ocasiones. “Hemos tenido ya muchas reuniones con el Ayuntamiento”, ha indicado Arakama.
El presidente de Gasteiz Txiki ha explicado que, tras esos encuentros, el colectivo considera necesario dar un paso más. “En estos momentos estamos ya enfadados y consideramos que hay que empezar a movilizarse para sensibilizar al barrio y exigir al Ayuntamiento una dedicación clara y coherente con las necesidades del barrio”, ha afirmado.
La movilización busca, según la asociación, visibilizar la situación del Casco Viejo y reclamar una respuesta municipal más directa. Arakama ha señalado que la demanda pasa también por una mayor inversión, aunque ha matizado que esa no es la única reivindicación. “Entre otras cosas. Efectivamente”, ha respondido al ser preguntado por la necesidad de que el Ayuntamiento invierta más.
“El comienzo de una serie de movilizaciones”
Gasteiz Txiki plantea esta protesta como el inicio de una nueva fase de presión vecinal. “Este es el comienzo de una serie de movilizaciones que vamos a hacer en el futuro”, ha anunciado Arakama.
El objetivo, ha añadido, es “presionar al Ayuntamiento” para que su implicación en el barrio tenga una presencia continuada. La asociación reclama que esa actuación municipal se refleje “en la mejora de la calidad de vida del barrio en general” y “se manifieste día a día”.





En Francia es imposible encontrar un casco histórico abandonado y sin calidad de vida. Es más, por estar bien, es alabado por los turistas. Jugando a la especulación del suelo e intereses políticos , la sociedad tomará su propio orden.