Las avionetas que durante varias noches despertaron a numerosos vecinos de Vitoria han dejado de sobrevolar el centro de la ciudad en los vuelos nocturnos analizados por GasteizBerri. La escuela de vuelo FlyBy ha confirmado a este medio que ha modificado su operativa para reducir las molestias después de las quejas recibidas.
Primero llegaron las quejas. Después, las trazas. Y, entre medias, una investigación que ha permitido poner modelo, matrícula y recorrido a las avionetas que durante varias madrugadas dieron vueltas sobre Vitoria-Gasteiz.
Esas aeronaves son tres avionetas ligeras de la escuela de vuelo FlyBy, con base en el aeropuerto de Foronda, que realizaban prácticas de instrucción nocturna.
«Somos sensibles a la situación de los vecinos derivada de las altas temperaturas que soportamos estos días. Por ello, hemos decidido actuar de manera proactiva modificando internamente nuestro modus operandi para reducir al máximo la percepción de los vecinos»
FlyBy School, en respuesta a las consultas de GasteizBerri
La misma avioneta, dos noches: arrastra para comparar
Trazas de la EC-OJC sobre Foronda en noches consecutivas. El mapa es el mismo; lo único que cambia es por dónde voló. Desliza la línea de un lado a otro.
Cuatro entrevistas. Cuatro miradas sobre Vitoria.
Garbiñe Ruiz
Rocío Vitero
Iñaki García Calvo
Beatriz Artolazabal
Trazas: Flightradar24. Elaboración: GasteizBerri. Aeronave Tecnam P2008JC, matrícula EC-OJC.
El origen: las quejas vecinales
Todo arranca con el malestar que muchos vecinos trasladaron a esta redacción tras las primeras noches de sobrevuelos. En los comentarios que llegaron a GasteizBerri, más allá de los matices de cada testimonio, las molestias se concentraban en cuatro asuntos:
- El ruido durante la madrugada.
- Las pasadas repetidas sobre las mismas zonas.
- La sensación de que las avionetas volaban bajo.
- La reivindicación del derecho al descanso.
Una lectora, Lorena Barroso, resumía el hartazgo al contar cómo una avioneta se dedicó a «dar vueltas cual mosca cojonera en pleno centro de la ciudad a medianoche y en medio de una ola de calor».
El malestar, además, no se quedaba en el centro: también llegaba desde el Casco Viejo y desde barrios como Salburua, cuyos vecinos reclamaban el mismo derecho a descansar. No era un contexto cualquiera: en plena ola de calor, con muchas ventanas abiertas para dormir, el ruido de un motor a esas horas se cuela hasta el salón.
Una investigación con nombre y matrícula
En lugar de quedarnos en la queja, seguimos el rastro. En las plataformas de seguimiento aéreo (Flightradar) aparecían, noche tras noche, vuelos con salida y llegada en Foronda que se dedicaban a dibujar círculos sobre la ciudad. Tres matrículas se repetían: EC-OJC, EC-OCF y EC-OCG, todas ellas avionetas ligeras de escuela, modelos Tecnam. Sus indicativos de vuelo llevaban el código FBY, el de FlyBy.

Las trazas no dejaban lugar a dudas sobre lo que sacaba de quicio a los vecinos. Una de esas madrugadas, un Tecnam P-Mentor salió de Foronda pasada la medianoche y estuvo casi dos horas en el aire, con vueltas cerradas justo sobre el casco urbano antes de irse hacia el este y el oeste de Álava. Otra avioneta, un Tecnam P2008JC, trazaba en torno a las dos y media de la madrugada un bucle apretado sobre el centro de Vitoria y luego una gran elipse hacia Alegría-Dulantzi. Vuelos que salían y volvían al mismo sitio, sin más destino que el propio ejercicio, con el barrio debajo.
Aena: vuelos legales y coordinación para no sobrevolar la ciudad
Con las trazas contrastadas, publicamos la primera información y consultamos a Aena y a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) para delimitar competencias y aclarar la operativa. La respuesta del gestor aeroportuario fue tan clara como escueta.
Aena señala que los vuelos operados en el Aeropuerto de Vitoria se producen siempre en cumplimiento de la normativa vigente y que, en cualquier caso, se está coordinando con las escuelas de vuelo para que no sobrevuelen núcleos urbanos durante su operativa nocturna.
Para la finalidad concreta de cada vuelo, Aena remitió a las propias escuelas de formación de pilotos. AESA, consultada sobre el marco de la instrucción nocturna y las altitudes mínimas sobre zonas pobladas, no había respondido al cierre de esta información.
Esa misma noche, los aviones se apartan del centro

Y entonces cambió algo en el cielo. Esa misma noche, con las trazas otra vez abiertas en pantalla, las pasadas repetidas sobre el casco urbano se veían ya claramente más contenidas que en las madrugadas anteriores. Los vuelos se mantenían más hacia la periferia y el este de la provincia, y los bucles sobre el centro casi desaparecían. Conviene tomarlo con prudencia, porque una cosa es lo que muestran las trazas y otra atribuirlo a una sola causa. Pero el cambio fue inmediato y coincidió en el tiempo con las quejas, con la publicación de la noticia y con la coordinación que mencionaba Aena.
Al día siguiente, la escuela lo confirma
La confirmación llegó al día siguiente. FlyBy ha respondido a este medio en la misma línea que Aena: primero, defendiendo que su actividad está «en estricto cumplimiento con los procedimientos y normas del aeropuerto y de AENA según la legislación vigente», y, a renglón seguido, asegura que mantiene una «coordinación activa con Aena».
La escuela confirma que las aeronaves EC-OJC, EC-OCF y EC-OCG forman parte de su flota y «corresponden a las operaciones de instrucción en el entorno de Vitoria/Foronda», despejando de paso la duda de fondo: no eran vuelos de recreo, sino prácticas formativas con alumnos e instructores.
Y añadió el paso que faltaba. «Somos sensibles a la situación de los vecinos derivada de las altas temperaturas que soportamos estos días. Por ello, hemos decidido actuar de manera proactiva modificando internamente nuestro modus operandi para reducir al máximo la percepción de los vecinos», señaló la escuela. En la práctica, aeropuerto y escuela vienen a decir lo mismo, que los vuelos son legales y que se trabaja para alejarlos de las zonas habitadas. La diferencia es que la escuela le ha puesto fecha a ese cambio, y las trazas de las noches siguientes parecen darle la razón.

Quedan flecos por atar. Ni la escuela ni Aena han precisado qué cambios concretos aplican ni qué rutas alternativas se emplearán. Y hay algo confirmado: habrá nuevos vuelos nocturnos en Foronda estos días. La incógnita es si de verdad se mantendrán lejos de las zonas pobladas, como asegura la escuela. Lo dirán, noche a noche, las trazas.






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