Garbiñe Ruiz sostiene que Vitoria-Gasteiz está «igual o peor» que al comienzo de la legislatura y acusa a la alcaldesa, Maider Etxebarria, de no haber ejercido el liderazgo que la ciudad necesitaba. Ante los micrófonos de GasteizBerri, la portavoz de Elkarrekin ha hecho balance de estos tres años y ha cuestionado la gestión municipal en vivienda, atención a las personas sin hogar y políticas de juventud.
Ruiz ha apuntado directamente a la alcaldesa, Maider Etxebarria, de la que considera que «no ha liderado, ni siquiera ha podido ejercer ese liderazgo que hacía falta», pese a que «todo el mundo tenía una expectativa bastante alta, teniendo en cuenta que era la primera alcaldesa y además una alcaldesa socialista».
RESPUESTA · GARBIÑE RUIZ
Cuatro entrevistas. Cuatro miradas sobre Vitoria.
GasteizBerri conversa con representantes de Elkarrekin, EH Bildu, PP y PNV para conocer su balance de la legislatura y cómo afrontan el camino hacia 2027.
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Eso se lo podríamos preguntar a la gente. Cuando la gente no puede acceder a una vivienda porque no hay alquileres, cuando estás esperando a que a tus aitas les puedan llevar el menú del servicio de comida a domicilio y siguen en lista de espera, cuando ves que solamente se anuncian grandes proyectos y cosas que pasarán en el futuro pero el día a día no cambia.
El resumen es muy sencillo: para la gente las cosas siguen igual o peor.
«Para la gente las cosas siguen igual o peor».
Garbiñe Ruiz · Elkarrekin
El PGOU, el gran logro con matices
En el último Pleno del Estado de la Ciudad, Etxebarria pidió a Ruiz que se «vendiera» más. La portavoz de Elkarrekin acepta el contexto de aquellas palabras, pero rechaza la premisa: las intervenciones institucionales «no deberían ser simple y llanamente para vendernos», sino «un altavoz para poner encima de la mesa las carencias que tiene Vitoria y también las virtudes».
El logro del que sí saca pecho es el nuevo Plan General de Ordenación Urbana, aunque también le pone letra pequeña.
Claves ¿Qué es el PGOU? Toca para desplegar
Es el principal instrumento urbanístico de la ciudad: establece qué se puede construir, dónde, con qué intensidad y a qué usos se destina cada suelo de Vitoria-Gasteiz durante las próximas décadas.
Ruiz considera que estaba orientado a un consumo excesivo de suelo y a un modelo basado en el crecimiento urbanístico.
Defiende reorganizar la ciudad sobre suelo ya urbanizado, con barrios cohesionados y servicios públicos más sostenibles.
PREGUNTA
El PGOU lleva tanto tiempo gestándose, y se supone que va a durar tanto, que parece la solución a todos los problemas del urbanismo de Vitoria. Siendo un logro muy importante, ¿igual no es para tanto?
RESPUESTA · GARBIÑE RUIZ
El Plan General es un gran logro, porque acordar un Plan General a tres, teniendo en cuenta que todos somos de sensibilidades distintas, es complicado.
Veníamos de un plan que tenía 22 años y que estaba orientado a un consumo del suelo irracional, en el que se primaba la especulación inmobiliaria, el ladrillo. Eso no es lo que necesita Gasteiz hoy. Lo que necesitamos son barrios cohesionados que tengan buenos servicios públicos, y eso nos pedía hacer un ejercicio de decrecer: sectores que estaban programados como vivienda tenían que dejar de serlo para reorganizarnos en el espacio ya consumido.
Hay barrios que se han quedado muy descolgados, como Arkaiate, que no tiene grandes servicios y tiene poco transporte público, o Goikolarra, cuyas vecinas están luchando por un centro ambulatorio y necesitan plazas de haurreskola para sus niños y para sus niñas.
Ruiz ha reivindicado además la autoría compartida del documento, que a su juicio es heredero del acuerdo alcanzado en la pasada legislatura, con Gorka Urtaran todavía como alcalde. Un pacto «formidable», ha dicho, «en el que se marca el rumbo de una Gasteiz que mira al futuro en clave de sostenibilidad y de cohesión social».
La primera derivada del nuevo plan ya está sobre la mesa: la ordenanza que permitirá convertir lonjas en viviendas. Ruiz ha rebajado las expectativas —«no va a solucionar nada en sí misma, es una pequeña herramienta más»— y ha reconocido que su grupo todavía no ha visto el texto.
Aun así, le ve recorrido para rescatar locales sin actividad: «Todos y todas, en los barrios más antiguos, conocemos lonjas que jamás han tenido ningún tipo de uso».
Eso sí, con condiciones: que la norma impida las infraviviendas —«lo que queremos es que sean viviendas de calidad»— y que sirva a la vez para «proteger los ejes comerciales y las zonas en las que no debería haber vivienda en planta baja».
«Hemos estado relegadas a un segundo plano»
PREGUNTA
Estamos hablando de cosas muy grandes, de normas y de leyes. Dinos tres o cuatro cosas que note la ciudadanía gracias a un acuerdo del Gobierno con vosotras en esta legislatura.
RESPUESTA · GARBIÑE RUIZ
Más allá del Plan General de Ordenación Urbana, hemos estado un poquito relegadas a un segundo plano, porque el Gobierno no ha querido asumir las peticiones que hacíamos.
Nos hubiese encantado pactar una ordenanza de residuos que contemplara la recogida selectiva para todo el comercio en Gasteiz, una medida necesaria para llegar a los objetivos que nos marca la Unión Europea en reciclaje.
Nos hubiese encantado poder mejorar la situación de la vivienda si hubiesen cumplido el canon de vivienda deshabitada que negociamos y acordamos la legislatura pasada, para el que hubo financiación, y no han hecho absolutamente nada.
Podíamos haber llegado a grandes acuerdos por el bien de la ciudadanía, pero les ha resultado más sencillo pactar cuestiones de una índole mucho más económica que ceder o pactar cosas que tenían que ver más con lo político.
PREGUNTA
Elkarrekin no apoyó los presupuestos de 2026. ¿Os arrepentís? Etxebarria dijo que quien se quiso quedar fuera fue porque quiso.
RESPUESTA · GARBIÑE RUIZ
Los presupuestos los pactaron con otro grupo y no pintábamos nada en ese acuerdo. Ninguno de los proyectos que llevábamos en nuestras enmiendas salió adelante.
Para nosotras, los presupuestos siempre han sido la oportunidad de negociar cosas del ámbito político más que del económico, y ahí es donde ellos no han querido entrar: en el canon de vivienda deshabitada, en el modelo de recogida de residuos. Esos son los grandes cambios que necesita Gasteiz.
El servicio de recogida de residuos, que se ha blindado por diez años, podía haber sido un servicio municipal de gestión directa, y eso no va a suceder.
PREGUNTA
¿Qué le dirías a un votante de izquierdas que duda entre EH Bildu y Elkarrekin?
RESPUESTA · GARBIÑE RUIZ
Que nosotras somos una fuerza que no tenemos ningún tipo de problema en señalar cuando las cosas no se están haciendo bien. En muchas ocasiones nos toca ser el Pepito Grillo en la institución.
Nos movemos en tres ejes: la sostenibilidad y el cambio climático, la igualdad y el feminismo, y el eje social.
Y podemos decir sinceramente que Elkarrekin es la única fuerza política en estos momentos en Euskadi que defiende todos los servicios públicos al cien por cien, incluyendo la educación.
«Una ciudad cuidadora no tiene a la gente durmiendo en la calle»
Preguntada por la Vitoria «cuidadora, sostenible y competitiva» del programa de gobierno, Ruiz ha cargado contra la primera de las tres palabras. «Es complicado explicarle a la gente que el Ayuntamiento quiere cuidarnos cuando la gente está en listas de espera permanentes», ha señalado, antes de calificar de «alarmante» el número de personas que duermen «en soportales, en fábricas abandonadas».
En el mismo marco ha situado el debate sobre la seguridad que, a su juicio, impulsan el Partido Popular y otros partidos de la derecha, un discurso que considera que también ha comprado el Partido Socialista. Ruiz sostiene que Gasteiz sigue siendo una ciudad segura y que el verdadero problema es «la inestabilidad que tienen muchas familias para poder llegar a final de mes».
«La policía llega cuando el delito se comete. Lo que necesitamos es protección social, estado de bienestar».
Garbiñe Ruiz · Elkarrekin
URSSA: una crítica a cómo actúa el Gobierno
Ese planteamiento la ha llevado directamente a los pabellones ocupados de URSSA. Ruiz no ha centrado su crítica en el trabajo de los agentes, sino en la dirección política que marca la actuación y en la intención de sacar de allí a las personas que duermen en las instalaciones sin que existan alternativas suficientes.
«Si me preguntaseis si hay que ir a evacuar o a sacar a la gente que está en URSSA, os diría que no», ha afirmado. A su juicio, intervenir sobre el asentamiento sin ampliar antes los recursos supone «intentar ocultar la pobreza, quitarla de un sitio», aunque el problema «no va a desaparecer».
Como ejemplo, ha citado el desalojo del antiguo instituto B9 de Badalona, tras el que decenas de personas acabaron pasando las fiestas navideñas bajo un puente de la C-31.
«A esa gente la sacas de un sitio pero acaba en otro, porque la realidad es que no hay recursos suficientes. Lo único que hago es mover el problema de un sitio a otro», ha advertido.
Frente a las 30 nuevas plazas anunciadas por el Gobierno municipal y el futuro espacio junto al cementerio de Santa Isabel, Ruiz ha señalado que, según las cifras que maneja su grupo, hay 260 personas en situación de calle y que la respuesta seguirá siendo insuficiente.
No es, ha insistido, «una cuestión ni siquiera económica», sino «una cuestión de querer hacer, una cuestión política». Su conclusión ha sido rotunda: «Una ciudad cuidadora no tiene a la gente durmiendo en la calle».
PREGUNTA
Imagínate que ya es 2027, os han salido bien las elecciones y estás de alcaldesa. ¿Cómo lo arreglas?
RESPUESTA · GARBIÑE RUIZ
Poniendo las prioridades donde deben estar. Los ayuntamientos deberían primero coger sus obligaciones, y una de ellas es que nadie duerma en la calle.
A partir de ahí, ejercerlas, exigir al resto de instituciones que hagan la parte que les toca y priorizar. Hay que buscar financiación, como se busca para otros proyectos, como puede ser el Iradier Arena.
Está claro que la vivienda es una prioridad, porque cuando no hay vivienda la gente acaba en la calle.
Juventud: «Los jóvenes parecen estorbar»
PREGUNTA
La juventud es uno de los temas de los que apenas se habla en el Ayuntamiento. De los mayores y de los Bizan se habla muchísimo, pero aquel centro juvenil centralizado que se prometió en campaña, con la OMIJ y las asesorías, sigue sin noticias.
RESPUESTA · GARBIÑE RUIZ
Efectivamente, los jóvenes parecen estorbar. Cada vez se quitan más espacios tipo canchas y se ponen zonas de juego para los niños. Parece que es una parte de la población que no existe, y es una población muy crítica, muy activa y que merece su espacio en las políticas públicas.
Nosotras, nada más comenzar la legislatura, hicimos una propuesta fundamental: que los jóvenes tuvieran un espacio de referencia para estar, participar y crear acciones. Un gaztetxe público, un gazteleku, en barrios jóvenes como Zabalgana, Salburua, Lakuabizkarra o Ibaiondo.
Pero es un acuerdo que no pudimos alcanzar, y se han conformado con el G4zt3Hub de San Martín, un espacio cedido unas tardes a la semana. Lo mismo que las personas mayores tienen un Bizan, ellos necesitan sus espacios de encuentro.
Para Ruiz no hace falta mirar muy lejos para encontrar el modelo: «Tú te vas a Alegría-Dulantzi, a un gazteleku donde los chavales van a echar un futbolín, tienen una consola, crean actividades, hacen merendolas, se encuentran».
Un tipo de espacio que, ha recordado citando al Observatorio de la Juventud, responde a «esa sensación de desconexión humana que tienen los chavales y las chavalas» en la era de las pantallas.
El caso Kerman Villate
PREGUNTA
Uno de los puntos más difíciles de la legislatura ha sido la muerte de Kerman Villate. Hubo polémica porque el equipo de gobierno no recibía a la familia y vosotras sí lo hicisteis. ¿Ha estado el Ayuntamiento a la altura?
RESPUESTA · GARBIÑE RUIZ
Para nosotras es importante, no solo en el caso de Kerman: cualquier persona con cualquier problema, se le recibe, se le escucha. Es nuestro trabajo atender a la ciudadanía, y en el caso de la familia de Kerman, de sus padres, les recibimos.
Que una persona joven fallezca en unas circunstancias tan terribles, después de salir de fiesta con sus amigos y recibir un golpe de un portero de una discoteca, es terrible. El retraso institucional en atender a la familia es un síntoma de no querer afrontar los problemas cuando nos vienen de cara.
Compartimos la contundencia del informe del Ararteko y creemos que hay que seguir trabajando para esclarecer si esto podía haberse evitado. Sus padres están luchando por esa justicia, por su hijo, y nosotras les vamos a acompañar.
Sobre el descontrol destapado en torno a los porteros de discoteca y la supervisión del ocio nocturno, Ruiz lo ha atribuido a «una dirección política que decide poner sus objetivos en unos ámbitos y no en otros».
De cara al último año de mandato, la portavoz ha fijado su prioridad en «seguir trabajando por y para la gente»: la que sale de trabajar de El Boulevard sin autobús de vuelta a casa, la que comparte habitaciones sin padrón o la que ve a sus padres en listas de espera.
«Hay problemas urgentes que hay que atender en estos momentos», ha zanjado.





