Las ayudas de la Diputación Foral de Álava para reducir el coste de la AP-68 solo tendrán en cuenta los viajes realizados hasta el próximo 10 de noviembre. Ese día termina la actual concesión de la autopista y comenzará un nuevo modelo de gestión, aunque esto no significa necesariamente que desaparezca el pago por circular en el tramo alavés.
La institución foral ha reservado 908.520 euros para mantener durante 2026 el denominado peaje social. La cantidad podrá ampliarse si las solicitudes superan la previsión inicial y existe presupuesto disponible.
La ayuda permite recuperar el 60% del importe pagado, siempre que se hayan realizado al menos 15 viajes durante el mismo mes. Se incluyen los recorridos entre las estaciones de peaje situadas entre Bilbao y Zambrana, esta última incluida.
Pueden solicitarla las personas que tengan su residencia habitual en Álava, utilicen un vehículo ligero para desplazamientos particulares y paguen mediante un dispositivo de telepeaje a su nombre. Quedan fuera los vehículos destinados al transporte público o vinculados a una actividad económica.
El límite del 10 de noviembre responde al final de la concesión actual de la AP-68. A partir de esa fecha, las condiciones de circulación dependerán del nuevo sistema que se establezca en el tramo vasco, por lo que el fin de estas ayudas no debe interpretarse como una desaparición automática del peaje en Álava.






