Los vecinos de la Plaza de los Fueros están cansados. Han llevado su queja al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz porque aseguran que la plaza se ha convertido en un escenario casi permanente de conciertos, ferias y festivales. Y todo, dicen, lo sufren siempre los mismos.
La queja está fechada el 29 de junio de 2026 y va dirigida a los departamentos de Cultura, Educación y Deporte, y de Modelo de Ciudad, Urbanismo y Vivienda. En el escrito hablan de “saturación”, de “contaminación acústica extrema” y de una pérdida de descanso que, según denuncian, se repite cada vez que la plaza acoge un nuevo evento.
Los vecinos no cargan contra la cultura ni contra las fiestas. De hecho, dejan claro que apoyan la vida cultural y social de Vitoria-Gasteiz. Lo que cuestionan es que la Plaza de los Fueros sea una de las ubicaciones elegidas una y otra vez para actividades con música, escenarios, barras, público y montaje de infraestructuras.
“Durante los últimos años, la Plaza de los Fueros se ha convertido en el escenario permanente de todo tipo de programaciones festivas, culturales y gastronómicas prácticamente todos los fines de semana”, señalan en la queja.
Cuatro entrevistas. Cuatro miradas sobre Vitoria.
Garbiñe Ruiz
Rocío Vitero
Iñaki García Calvo
Beatriz Artolazabal
En el escrito citan ejemplos recientes como Kaldearte, las jornadas de jotas o el fin de semana gallego. Aseguran que todos estos eventos tienen algo en común. La plaza se usa como espacio público para programar actividades, pero se olvida que también es una zona residencial en la que viven muchas familias.
La parte más dura de la queja tiene que ver con el ruido. Los vecinos aseguran que soportan conciertos “de gran potencia” que comienzan a las 22.30 horas y se alargan hasta la medianoche o incluso más tarde. Una situación que, según denuncian, hace muy difícil descansar en una zona habitada.
También hablan de suciedad, olores y problemas de salubridad en los portales y accesos a las viviendas durante y después de algunos eventos. La llegada masiva de público y el montaje de estructuras dejan consecuencias, aseguran, más allá del horario oficial de las actividades.
El ruido, insisten, no es solo una molestia puntual. Afirman que impide dormir y que afecta a niños, personas mayores y trabajadores que al día siguiente tienen que madrugar. Por eso hablan de una vulneración del derecho al descanso y de la necesidad de poner límites.
Quieren que el Ayuntamiento deje de concentrar tantos eventos en la Plaza de los Fueros y los reparta por otros barrios de Gasteiz. Defienden que la ciudad cuenta con más plazas y espacios públicos donde también se puede programar actividad cultural sin cargar siempre sobre los mismos vecinos.
En concreto, piden tres medidas. La primera es paralizar nuevas licencias para eventos masivos o conciertos nocturnos en Los Fueros. La segunda es poner en marcha un plan real para descentralizar la programación cultural y festiva por los barrios.
La tercera es controlar el ruido con sonometrías y adelantar los horarios de finalización. Los vecinos plantean que cualquier actividad excepcional en la plaza termine, como máximo, a las 22.00 horas.






.Es que pagan ellos más que los de los barrios,?cómo recompensa lo tienen todo limpio todos los días, mientras que los barrios están cómo están