El curso ha terminado y los comedores escolares también han cerrado. Para muchas familias de Vitoria-Gasteiz es un problema de organización. Para otras, puede significar perder durante el verano una comida segura al día.
El dato que ha puesto EH Bildu encima de la mesa es duro. Según los datos aportados por Alberto Porras (EH Bildu), el diagnóstico municipal de infancia y adolescencia habla de unos 1.500 menores de 16 años con problemas de privación material grave en la ciudad. También recoge que un 3,4% no puede permitirse una comida con proteínas al día y que un 2,8% no accede diariamente a fruta o verdura.
El problema aparece cada final de curso. Mientras hay colegio, el comedor garantiza al menos una comida completa a muchos niños y niñas. Cuando llegan las vacaciones, ese apoyo desaparece. Y no todas las familias tienen margen para cubrirlo con facilidad.
El concejal de Políticas Sociales, Lucho Royero, ha respondido que el Ayuntamiento no tiene un programa específico para sustituir los comedores escolares durante el verano. La atención, ha explicado, se hace caso por caso desde los Servicios Sociales de base.
Según ha señalado, en junio se revisan las prestaciones de las familias y se valora si hace falta complementar ayudas. También ha citado las ayudas de emergencia social, las ayudas municipales de urgencia, las plazas reservadas en colonias para casos sociales y los centros socioeducativos, que mantienen comida y merienda durante buena parte del año.
EH Bildu cree que ese sistema puede dejar fuera a familias que también tienen dificultades. Por eso ha pedido vigilar especialmente estos meses y revisar si las ayudas municipales llegan de verdad a todos los hogares que lo necesitan.




