El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz retirará tres nombres del callejero vinculados al franquismo y eliminará 37 placas con símbolos franquistas localizadas en edificios de la ciudad. La medida forma parte del paquete de actuaciones en materia de memoria democrática anunciado por la alcaldesa, Maider Etxebarria, en el Debate General de Política Municipal.
Los cambios afectarán a tres espacios concretos. La calle Pintor Carlos Sáez de Tejada, en San Martín, pasará a llamarse Paz Díaz de Espada. La calle Pintor Vicente Abreu, también en San Martín, será sustituida por Frida Kahlo. Y la denominación Juan de la Cierva, en el parque de Miñano, dará paso al nombre de la bioquímica Margarita Salas.
En el caso de Vicente Abreu, el Ayuntamiento también retirará la concesión del título de hijo adoptivo. Las decisiones se adoptan tras el informe elaborado por un grupo de expertos coordinado por el Servicio municipal de Convivencia y Diversidad.
El cambio no afectará, al menos por ahora, a todos los nombres analizados. El Gobierno municipal seguirá estudiando qué hacer con José Lejarreta y Obispo Ballester, ya que no existe consenso entre los expertos para retirarlos del callejero. Una de las opciones sobre la mesa es mantener las denominaciones, pero contextualizarlas.
La segunda línea de actuación será la retirada de 37 placas con símbolos franquistas identificadas en edificios de Vitoria-Gasteiz. El Ayuntamiento continuará revisando inmuebles construidos durante la dictadura para localizar posibles elementos de exaltación y proceder a su eliminación.
El Consistorio también colocará placas en recuerdo de personas represaliadas por el franquismo. El primer nombre acordado es el de Valentín García Presa, sindicalista de la CNT fusilado durante la dictadura y que, según ha explicado Etxebarria, no cuenta actualmente con ningún reconocimiento en la ciudad. La placa se instalará en la fachada del sindicato CNT.
La alcaldesa ha enmarcado estas medidas en el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Euskadi de 2023 y en el compromiso municipal de revisar nombramientos, distinciones y títulos que supongan exaltación del golpe militar de 1936, la Guerra Civil o la dictadura franquista.
El anuncio tiene también una segunda lectura: reforzar la presencia de mujeres en el callejero y en los espacios municipales. Además de Paz Díaz de Espada, Frida Kahlo y Margarita Salas, la artista vitoriana Amaia Arrazola dará nombre a los jardines del Palacio Zulueta. La nueva sala de congresos del Palacio Europa, actualmente en obras, llevará el nombre de Blanca Estrella Ruiz, feminista y presidenta de la Asociación Clara Campoamor, fallecida en 2024.
Etxebarria ha defendido que estas actuaciones buscan avanzar en memoria democrática y reconocer el papel de las mujeres en la vida intelectual, cultural y social. La alcaldesa ha cerrado este bloque apelando al “deber moral” de hacer frente a quienes apuestan por el olvido de los episodios más duros de la historia reciente.




El anterior alcalde Gorka Urtaran dijo: «Como alcalde no voy a cambiar el nombre a ninguna calle de la ciudad» porque eran «personas ejemplares» e insistió en que no compartía «en absoluto» que se modificara el nombre de las 6 calles dedicadas a Lejarreta, al militar Vicente Abreu, a los obispos Ballester y Bueno Monreal, al historiador Luis María Uriarte y al empresario Pedro Orbea, así como posicionándose también en contra de recuperar de forma oficial el nombre de la Plaza Nueva, que figura como Plaza de España en el callejero. Una plaza que, tras el derrocamiento de la República, un grupo de vitorianos plantearon se denominara Plaza de España como “homenaje a SU España ultrajada».
Cabe añadir que, aunque Gorka Urtaran también se posicionó en contra de recuperar de forma oficial el nombre de la Plaza Nueva, que figura como Plaza de España en el callejero… «Es un debate absurdo que no conduce a nada», afirmó el alcalde, que advirtió de que «no seremos más vascos o españoles por cambiarle el nombre a una plaza».
¿Si en Gasteiz la Avenida Juan Carlos I, fue rebautizada como la Avenida 8 de Marzo, ¿Por qué no se va a retirar el polémico franquista monumento de la cruz de Olaritzu en el que figuran los nombres de sacerdotes «caídos por Cristo y la Patria durante la Cruzada de Liberación»? La capital alavesa «no puede ser ajena».