
El incendio declarado el martes por la noche en la planta de reciclaje de Onaindia ha puesto sobre la mesa la necesidad de un sistema de alerta efectivo en la ciudad. Aunque el Ayuntamiento asegura que se emitió un aviso a través de medios de comunicación y redes sociales, numerosos vecinos de barrios como Abetxuko y Zaramaga afirman que no recibieron ninguna advertencia clara ni a tiempo.
«Nos enteramos por el humo, no por el Ayuntamiento»
En Abetxuko, donde el humo era visible y denso, la indignación ha sido generalizada. “Yo estaba en casa con mi hija pequeña y no vimos ningún aviso en el móvil. Nos enteramos por el humo, no por el Ayuntamiento”, cuenta María, vecina del barrio. “En situaciones así, lo mínimo es que te llegue un SMS. No todo el mundo está mirando las redes sociales a esas horas”, añade.
Una sensación similar expresan en Zaramaga. Javier, vecino de la zona, lamenta que el mensaje institucional llegara tarde y mal. “¿De qué sirve avisar por Twitter a las once de la noche si el incendio empezó antes? Nadie nos dijo que cerráramos ventanas. Me parece una irresponsabilidad”, critica.
El aviso llegó tarde y por canales poco efectivos
Los datos confirman el desfase: los bomberos recibieron el primer aviso a las 21:12. Sin embargo, la primera comunicación oficial del Ayuntamiento en redes sociales no se publicó hasta las 23:06. Los medios de comunicación recibieron el aviso oficial del área de Seguridad a las 22:39.
A pesar de esto, el concejal de Seguridad, César Fernández de Landa, ha defendido la actuación del consistorio: la alerta «se hizo por pura precaución». Aunque se descartó oficialmente la toxicidad del humo, la concentración de partículas contaminantes triplicó los niveles recomendables, según el Ministerio para la Transición Ecológica.
“En principio, la gente estaba avisada”
Preguntada sobre la polémica, la alcaldesa Maider Etxebarria ha asegurado que no tenía constancia de quejas vecinales. «En principio, la gente estaba avisada», ha afirmado, y ha añadido que tanto ella como sus vecinos recibieron la alerta para cerrar las ventanas: “En principio, la gente estaba avisada”.
El Gobierno vasco se desmarca de la gestión
Por su parte, el Gobierno vasco —responsable de las alertas de emergencia mediante SOS Deiak 112— ha declarado que «no procedía» emitir una notificación, ya que «no era una nube tóxica».
Falta de coordinación y de protocolos claros
La distancia entre lo vivido por los vecinos y la versión institucional ha generado una brecha de confianza. La ausencia de un aviso directo, como el envío de un SMS masivo, ha sido uno de los principales reproches de la ciudadanía.
“Cuando hay una columna de humo negra sobre tu casa, lo mínimo es que alguien te avise de verdad. No por un tuit, sino por un mensaje que te suene en el bolsillo”, denuncia Zuriñe, vecina de Zaramaga.