Perú, México, Armenia, Kosovo y Gilgit-Baltistán han vivido este domingo una jornada electoral con resultados todavía abiertos en varios frentes. La cita más ajustada ha estado en Perú, donde Roberto Sánchez y Keiko Fujimori han terminado prácticamente empatados en la segunda vuelta presidencial. En otros territorios, los primeros datos han dado ventaja al PRI en Coahuila, a Nikol Pashinyan en Armenia, a Albin Kurti en Kosovo y al PPP en Gilgit-Baltistán.
La elección peruana ha concentrado la atención internacional por la estrechez del resultado. El conteo rápido de Ipsos ha dado a Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, un 50,3% de los votos, frente al 49,7% de Keiko Fujimori, de Fuerza Popular. La diferencia es tan pequeña que el resultado queda pendiente del recuento oficial y de la revisión de las actas.
Perú llega a este punto después de años de crisis política y con una sociedad muy dividida. Fujimori ha tenido más apoyo en Lima y en zonas urbanas de la costa, mientras Sánchez ha logrado más respaldo en áreas rurales y andinas. Esa distribución del voto hace que el orden del escrutinio pueda mover el resultado durante las próximas horas o días.
México
En México, la elección se ha limitado al estado de Coahuila, donde se han renovado las 25 diputaciones del Congreso local. Los primeros datos han apuntado a una victoria amplia del PRI junto a Unidad Democrática de Coahuila, por delante de Morena. El resultado tiene lectura nacional porque Coahuila sigue siendo uno de los territorios donde el PRI mantiene más fuerza.
La votación en Coahuila ha servido para medir hasta dónde llega el avance de Morena en un estado que se ha mantenido fiel al priismo durante décadas. Con buena parte de las actas computadas, la alianza del PRI se ha situado cerca del 55% de los votos, mientras Morena ha quedado en torno al 26%. La jornada se ha desarrollado sin incidentes graves que hayan puesto en riesgo la votación, según las autoridades electorales mexicanas.
Armenia
En Armenia, el primer ministro Nikol Pashinyan ha declarado la victoria de su partido, Contrato Civil, tras unos primeros resultados que le han dado una ventaja clara. Con el recuento parcial conocido durante la noche, la formación gubernamental ha superado el 50% de los votos. La oposición prorrusa Armenia Fuerte ha quedado como segunda fuerza, pero lejos de disputar la primera posición.
Estas elecciones han tenido un peso especial para Pashinyan. Han sido las primeras generales desde la derrota armenia frente a Azerbaiyán en 2023 y han funcionado como una prueba para su política exterior. El primer ministro defiende una línea más cercana a Occidente y mantiene abierta la negociación de paz con Azerbaiyán, una cuestión que sigue marcando la vida política del país.
Kosovo
En Kosovo, Vetëvendosje, el partido del primer ministro Albin Kurti, ha vuelto a ser la fuerza más votada en unas elecciones parlamentarias anticipadas. Los primeros datos oficiales le han colocado por delante del Partido Democrático de Kosovo y de la Liga Democrática de Kosovo. La victoria, sin embargo, no garantiza una mayoría suficiente para acabar con el bloqueo político.
Kosovo lleva meses atrapado en una crisis institucional. Esta ha sido la tercera cita nacional en poco más de un año y la participación ha sido baja, en torno al 36%. El nuevo Parlamento tendrá que afrontar la formación de Gobierno, la relación con Serbia y el camino hacia la Unión Europea, asuntos que han quedado frenados por la falta de estabilidad interna.
Pakistán
En Gilgit-Baltistán, región administrada por Pakistán, los resultados conocidos han sido todavía oficiosos. El Partido Popular de Pakistán, PPP, ha aparecido por delante en la elección a la Asamblea Legislativa, con ventaja o victoria inicial en 10 de los 24 escaños en disputa. La Liga Musulmana de Pakistán-N y varias candidaturas independientes también han logrado presencia en el reparto preliminar.
La votación en Gilgit-Baltistán tiene una lectura local, pero también regional. India rechaza la legitimidad de estos comicios porque considera el territorio parte de la disputa sobre Jammu y Cachemira. Pakistán administra la región, pero el conflicto territorial sigue presente cada vez que se celebran elecciones en la zona.






