Los niños saharauis vuelven a Álava mientras Marruecos ocupa el Sáhara

Álava acoge a 26 niños saharauis mientras la ocupación marroquí y la guerra mantienen abierto el conflicto del Sáhara Occidental.

PUBLICADO EL

Comparte esta noticia

Añadir GasteizBerri en Google

Los niños y niñas saharauis del programa Vacaciones en Paz ya están en Álava para pasar parte del verano con familias de acogida. Este año serán 26 menores los que convivirán durante las próximas semanas en hogares alaveses, dentro de una iniciativa que permite alejarles durante julio y agosto de las duras condiciones de los campamentos de población refugiada de Tinduf, en Argelia.

En total, 204 menores saharauis participarán este verano en el programa en Euskadi. De ellos, 26 estarán en Álava, 86 en Bizkaia y 92 en Gipuzkoa. Llegan después de un viaje largo y con una idea muy sencilla por delante, descansar, jugar, alimentarse bien, pasar revisiones médicas y vivir unas semanas lejos del calor extremo del desierto.

Pero Vacaciones en Paz no se entiende solo como una acogida de verano. Detrás de estos chavales hay un conflicto político que sigue abierto desde hace medio siglo y que mantiene a miles de personas saharauis viviendo lejos de su tierra. Los campamentos de Tinduf no son colonias de vacaciones ni asentamientos temporales normales. Son el resultado de una descolonización que nunca se cerró.

Un muro de casi 3.000 kilometros

Marruecos controla de facto la mayor parte del Sáhara Occidental, incluidas las principales ciudades, la costa atlántica, los recursos pesqueros y zonas estratégicas como El Aaiún y Dajla. El Frente Polisario mantiene presencia en las zonas situadas al este del muro marroquí, mucho más desérticas, y en los campamentos de Tinduf. El muro que separa ambas zonas tiene unos 2.700 kilómetros.

Legalmente, el Sáhara Occidental no está reconocido por la ONU como parte de Marruecos. Naciones Unidas lo mantiene como territorio no autónomo pendiente de descolonización desde 1963. Human Rights Watch recuerda que ese estatus no ha cambiado, aunque varios países hayan ido acercándose en los últimos años a la posición de Rabat.

El gran cambio reciente está en el plano diplomático. En octubre de 2025, el Consejo de Seguridad de la ONU renovó la misión MINURSO hasta octubre de 2026 y aceptó que las negociaciones tomen como base el plan de autonomía de Marruecos. La resolución salió adelante con 11 votos a favor, tres abstenciones y la ausencia de Argelia.

Eso no significa que la ONU haya reconocido formalmente la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. La fórmula actual sigue hablando de una solución política “mutuamente aceptable” que contemple la autodeterminación del pueblo saharaui, pero el marco internacional se ha desplazado con claridad hacia una autonomía bajo soberanía marroquí. El Frente Polisario rechaza esa vía porque considera que legitima la ocupación y deja fuera la opción de independencia.

Una guerra de baja intensidad

En el terreno militar, el conflicto tampoco está cerrado. El alto el fuego de 1991 quedó roto en 2020 y desde entonces se mantiene una guerra de baja intensidad, con ataques esporádicos, drones y acciones militares limitadas, pero sin grandes cambios territoriales. La MINURSO sigue sobre el terreno como misión de Naciones Unidas, aunque el referéndum para el que nació nunca se ha celebrado.

También hay un frente económico y judicial. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea anuló en 2024 los acuerdos agrícolas y pesqueros entre la UE y Marruecos aplicados al Sáhara Occidental porque no contaban con el consentimiento del pueblo saharaui. El fallo obliga a diferenciar jurídicamente el territorio y sus recursos de Marruecos.

Todo ese contexto explica por qué la llegada de estos niños y niñas tiene una carga que va mucho más allá de una estancia veraniega. Para los menores, el viaje a Álava supone cambiar durante unas semanas los campamentos por parques, piscinas, excursiones y rutinas muy distintas. Para las familias de acogida, es abrir la puerta de casa a una realidad marcada por el exilio, la espera y una solución política que no llega.

Una población partida por el muro y el exilio

La ocupación marroquí también ha partido a la población saharaui. La mayor parte del Sáhara Occidental está hoy bajo control de Marruecos y concentra las principales ciudades, como El Aaiún, Dajla, Smara o Bojador. En esa zona viven alrededor de 550.000 o 600.000 personas, aunque no existe un censo independiente que permita saber con claridad cuántas son saharauis y cuántas proceden de Marruecos.

Al otro lado quedan los campamentos de Tinduf, en Argelia, donde unos 173.000 refugiados saharauis viven desde 1975. Entre 30.000 y 40.000 personas permanecen además en la zona controlada por el Frente Polisario al este del muro marroquí, un territorio mucho más desértico y disperso. A esa división se suma la diáspora saharaui, con presencia en España y en otros países europeos.

El giro de España hacia Marruecos

España también cambió su posición sobre el Sáhara Occidental en marzo de 2022. El Gobierno de Pedro Sánchez pasó de mantener una postura más ligada al proceso de autodeterminación auspiciado por la ONU a considerar el plan de autonomía presentado por Marruecos en 2007 como la base “más seria, creíble y realista” para resolver el conflicto. Ese giro acercó a España a Rabat y supuso una ruptura con la posición tradicional sobre su antigua colonia, aunque no equivale a reconocer legalmente la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. El Frente Polisario y Argelia rechazaron el cambio porque entienden que deja en segundo plano la opción de independencia.

Revisiones médicas

El programa tiene también una parte sanitaria importante. Durante su estancia, los menores pueden acudir a revisiones médicas y recibir atención que en los campamentos resulta mucho más difícil. La alimentación, el descanso y el propio cambio de entorno forman parte de una experiencia que busca mejorar su bienestar durante las semanas de acogida.

Álava mantiene desde hace décadas una relación estrecha con el pueblo saharaui. La llegada de estos niños y niñas se repite cada verano gracias al trabajo de familias, asociaciones y personas voluntarias que preparan los viajes, la acogida y el acompañamiento durante la estancia.

Este 2026, además, se cumplen 40 años de la llegada de los primeros grupos de menores saharauis a Álava y Gipuzkoa. Aquellos primeros veranos abrieron un camino que sigue vivo cuatro décadas después y que ha creado vínculos personales entre muchas familias alavesas y saharauis.

La acogida no termina cuando acaba agosto. En muchos casos, las familias mantienen el contacto durante años y repiten la experiencia en siguientes veranos. Vacaciones en Paz deja así una huella que va mucho más allá de unas semanas de convivencia.

Para los niños y niñas que llegan a Gasteiz y al resto de Álava, este verano será distinto. Habrá piscina, juegos, revisiones, excursiones y nuevos vínculos. También habrá una oportunidad de respirar lejos del desierto, aunque sea solo durante unas semanas.

Claves de Vacaciones en Paz 2026

  • Menores en Euskadi -> 204
  • Menores en Álava -> 26
  • Menores en Bizkaia -> 86
  • Menores en Gipuzkoa -> 92
  • Origen -> campamentos de población refugiada saharaui de Tinduf, en Argelia
  • Contexto político -> conflicto abierto entre Marruecos y el Frente Polisario por el Sáhara Occidental
  • Situación legal -> territorio no autónomo pendiente de descolonización según la ONU
  • Objetivo del programa -> descanso, alimentación, revisiones médicas, convivencia y unas semanas lejos del calor extremo
Si quieres hacernos llegar una información, una denuncia, una historia o una propuesta, puedes escribirnos por WhatsApp al 623 03 89 00 o enviarnos un correo a redaccion@gasteizberri.com

TU COMENTARIO SE PUBLICARÁ UNA VEZ SEA APROBADO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

NOTICIAS RELACIONADAS

Dayana Frontado: “No paran de pedir bolsas para cadáveres tras los terremotos en Venezuela”

Integrante de ASOVENALA, relata a GasteizBerri y desde Vitoria-Gasteiz cómo la comunidad venezolana en Álava se ha movilizado tras los terremotos que han golpeado Venezuela

El USGS teme miles de muertos en Venezuela tras dos terremotos que dejan al menos 32 fallecidos

Venezuela sufre dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 con al menos 32 muertos y 700 heridos. El USGS teme miles de fallecidos.

Europa activa su nuevo pacto migratorio con «países seguros» cuestionados por derechos humanos

La UE aplica el nuevo pacto migratorio con países seguros cuestionados, controles en frontera, asilo más rápido y centros de retorno fuera de Europa.

Perú, Armenia, Kosovo y Coahuila dejan un domingo electoral con muchas cuentas por cerrar

Perú queda pendiente de un recuento muy ajustado, el PRI gana terreno en Coahuila, Pashinyan toma aire en Armenia y Kurti lidera en Kosovo tras una jornada electoral con resultados provisionales.

Las cargas de la Ertzaintza en Loiu abren una crisis política por la llegada de la flotilla

Zupiria asume la responsabilidad política de las cargas en el aeropuerto de Bilbao que terminaron con cuatro detenciones y una investigación interna de Seguridad.

Alerta de tsunami en Japón tras un terremoto de 7,5 frente a Sanriku

El seísmo ha sacudido este lunes el noreste de Japón y ha llevado a las autoridades a pedir la evacuación inmediata de varias zonas costeras de Iwate, Aomori y parte de Hokkaido ante la previsión de olas de hasta 3 metros.