Los taxistas afiliados a ALATAX han respaldado esta tarde la nueva ordenanza del taxi de Vitoria-Gasteiz. La votación ha terminado con 98 votos a favor, 68 en contra y 4 abstenciones. La consulta no ha sido de todo el sector, sino solo de quienes forman parte de esta asociación.
El resultado da aire al Ayuntamiento en un conflicto que lleva meses abierto. Hay respaldo mayoritario, pero también una división clara dentro de ALATAX. Más de seis de cada diez votos han sido favorables, aunque 68 taxistas han rechazado el texto.
La votación llega después de semanas de tensión. El Ayuntamiento había aprobado por decreto un calendario de servicios mínimos para garantizar al menos 50 taxis en las madrugadas de sábados y vísperas de festivo. Es el horario en el que más se repiten las quejas por falta de vehículos. Para el Gobierno municipal, esa medida era necesaria. Para una parte de los taxistas, supuso una imposición.
La ordenanza busca actualizar una norma de 2007 y ordenar el servicio en una ciudad que ha crecido en población, barrios y necesidades de movilidad. Vitoria-Gasteiz cuenta actualmente con 194 licencias de taxi. El sector reclama garantías ante cualquier nueva obligación y mantiene dudas sobre cómo afectarán los cambios a su forma de trabajar.




