La posible conversión de Vitoria-Gasteiz en una ciudad 30 no tiene todavía calendario ni una decisión cerrada. La alcaldesa, Maider Etxebarria, ha rebajado este viernes el alcance inmediato de la medida y ha insistido en que forma parte del borrador del Plan de Movilidad Sostenible y Espacio Público 2026-2030, un documento que todavía debe pasar por participación, contraste técnico y debate con los agentes implicados.
La propuesta, adelantada por GasteizBerri, plantea una limitación de velocidad de 30 kilómetros por hora por defecto en toda la ciudad, con excepciones en los principales accesos y en los ejes de mayor importancia para el transporte público. Preguntada por el calendario de implantación, Etxebarria ha sido clara: “Todavía no estamos manejando fechas”.
La alcaldesa ha subrayado que el documento está en una fase inicial y que las medidas que aparecen en él no tienen por qué aplicarse todas. “Estamos hablando de un borrador en el que se están valorando diferentes medidas que vemos que en otras ciudades están funcionando”, ha explicado.
Sin calendario cerrado
El Ayuntamiento no concreta por ahora cuándo podría implantarse una limitación general a 30 km/h. Tampoco confirma si la medida llegará a aprobarse tal y como aparece recogida en el documento.
Etxebarria ha recordado que el plan acaba de iniciar su recorrido. Según ha señalado, ya se han celebrado reuniones de trabajo de carácter técnico y el contenido deberá trasladarse también a los órganos de participación, asociaciones vecinales, grupos de la oposición y agentes vinculados a la movilidad.
“Estamos en un inicio de este borrador”, ha insistido la alcaldesa. Por eso, ha evitado poner fechas o comprometer la aplicación de una medida que todavía debe pasar por un proceso de contraste.
Una medida que podría cambiar
La “Vitoria-Gasteiz ciudad 30” aparece en el borrador como una de las medidas del programa de gestión del tráfico y el aparcamiento. El objetivo general del plan es avanzar hacia una movilidad con menos velocidad en la calle, más seguridad para peatones y ciclistas y una menor presencia del coche en determinados entornos urbanos.
Sin embargo, Etxebarria ha dejado claro que el hecho de que una medida figure en el borrador no significa que vaya a aprobarse automáticamente. “Este borrador contempla muchas medidas, pero no quiere decir que luego todas se vayan a llevar a cabo”, ha indicado.
La alcaldesa ha admitido que la zona 30 es una de las posibilidades que se están estudiando, como ocurre ya en otras ciudades, pero ha insistido en que algunas propuestas podrán mantenerse y otras podrán descartarse durante la tramitación del plan.
No afectaría a los principales accesos ni al transporte público
Uno de los puntos que sí ha querido aclarar la alcaldesa es que una eventual ciudad 30 no se aplicaría de forma uniforme en todas las vías. Etxebarria ha señalado que, si la medida saliera adelante, no afectaría a los viales importantes de acceso a la ciudad ni a los ejes principales del transporte público.
Esta precisión coincide con el propio borrador, que ya abre la puerta a excepciones en las vías de mayor capacidad o en aquellas que cumplen una función estructural para la movilidad urbana.
La idea que maneja el documento es aplicar una regulación general más calmada, pero diferenciando entre calles interiores, zonas residenciales, ejes principales y recorridos clave para autobuses y otros modos de transporte.
Participación antes de decidir
El Ayuntamiento quiere llevar el nuevo plan de movilidad a un proceso de debate antes de cerrar su redacción definitiva. En ese recorrido se decidirá qué medidas se mantienen, cuáles se modifican y cuáles quedan fuera.
Etxebarria ha defendido que el objetivo debe ser alcanzar una propuesta “consensuada” y que mejore la movilidad de quienes viven en Vitoria-Gasteiz. El borrador, ha recalcado, es todavía una hoja de trabajo y no un documento definitivo.
La alcaldesa ha resumido así la posición municipal: la ciudad 30 está sobre la mesa, pero no está aprobada; no tiene fecha de entrada en vigor; y, en caso de avanzar, no se aplicaría a los grandes accesos ni a los principales corredores del transporte público.
Uber, Cabify y el debate del taxi
La rueda de prensa también ha abordado otra cuestión incluida en el debate sobre movilidad: la posible llegada de plataformas como Uber o Cabify. Etxebarria ha recordado que el Ayuntamiento no tiene competencias para regular ni autorizar este tipo de servicios.
La alcaldesa ha señalado que el Consistorio sí tiene margen para actuar sobre el taxi, pero no sobre la normativa que afecta a las VTC. “Yo no puedo abrir esta puerta”, ha afirmado en referencia a Uber y Cabify.
Etxebarria ha evitado pronunciarse sobre si le gustaría que estas empresas operasen en Vitoria-Gasteiz. Ha insistido en que la prioridad municipal es resolver primero la situación del taxi, un servicio sobre el que el Ayuntamiento sí tiene capacidad de intervención.







