El cambio climático empieza a redibujar el campo alavés

Gorka Barredo, vocal del Comité Ejecutivo de UAGA, advierte de que agricultores y ganaderos ya notan estaciones menos previsibles, más enfermedades en los cultivos, mayores costes y más incertidumbre sobre qué producir en Álava.

PUBLICADO EL

Comparte esta noticia ->

GasteizBerri en Google Sigue GasteizBerri en Google Recibe más noticias locales en tu experiencia de Google. + Añadir

El campo alavés ya está cambiando por el cambio climático. Las estaciones son menos previsibles, las lluvias llegan de forma más irregular, los cultivos se enfrentan a más enfermedades y la ganadería extensiva tiene que asumir nuevos costes cuando el pasto se agosta antes de tiempo.

Gorka Barredo, vocal del Comité Ejecutivo de UAGA, analiza en GasteizBerri cómo está afectando el cambio climático al sector primario de Álava. Habla de cereal, patata, viñedo, agua, seguros agrarios, pérdida de rentabilidad y de la incertidumbre que condiciona cualquier decisión sobre qué cultivar en los próximos años.

Pregunta: ¿El cambio climático ya está modificando el campo alavés?

Respuesta: Sí, por supuesto. Lo estamos notando en los cambios de costumbre del clima. Antes teníamos unas estaciones muy cerradas. Sabíamos más o menos qué hacía en cada estación. Ahora podemos tener días de veintitantos grados en invierno y días de temperaturas bajas en verano.

También estamos viendo granizadas donde antes no caían, tormentas en épocas en las que no solía haber tormentas y temperaturas más altas. Todo eso tiene consecuencias. Hay adelantos de cosechas, cambios en los momentos de recogida y más dificultad para planificar el trabajo.

En los cereales, por ejemplo, estos últimos días de lluvia en plena temporada de siega hacen que las praderas y los cultivos maduren antes o que haya que recogerlos en peores condiciones. No afecta igual en todas las zonas, porque dentro de Álava también hay diferencias, pero los cultivos lo sufren.

P: ¿Qué cultivos están sufriendo más esos cambios de temperatura, lluvia o sequía?

R: Hay una influencia generalizada. Los cultivos perennes, como la viña, están sufriendo mucho. También los cultivos relacionados con ataques fúngicos, como la patata.

En los cereales estamos viendo una proliferación de patógenos y hongos en invierno que antes no se daba de esta manera. Se está empezando a utilizar semilla tratada para que tenga más resistencia durante una temporada. Al principio esto se hacía más con la cebada maltera, pero ahora también hay gente que lo está pidiendo para el trigo.

Antes, con las heladas de invierno, muchas enfermedades quedaban más controladas. Ahora hay menos heladas y, si se junta humedad con calor en enero, febrero o marzo, los hongos proliferan más.

En la patata, el año pasado hubo ataques fúngicos muy fuertes, con una proliferación importante de mildiu. Al final todo está unido. Afecta la subida de temperaturas, afectan las precipitaciones, afecta la falta de heladas en invierno y afecta la humedad en momentos en los que antes el clima era diferente.

P: En el caso del viñedo, ¿se están adelantando las vendimias?

R: Sí. La temperatura influye en la maduración de la uva. La uva se recoge cuando está en el punto de maduración que se busca para hacer un determinado vino. Si madura antes, se recoge antes.

Antes, con temperaturas más frescas, la maduración era más tardía o más escalonada en algunas zonas. Ahora, con más calor, esa maduración se adelanta.

En UAGA tenemos compañeros de Rioja Alavesa que conocen mucho mejor este tema, pero está claro que la temperatura afecta y que la vendimia se está adelantando en muchos casos.

P: Álava suele verse como un territorio con agua. ¿La falta de agua ya es una preocupación para el sector?

R: Sí, es una preocupación. Por eso es importante el tema de los regadíos. Es verdad que ahora tenemos los regadíos bastante llenos, pero siempre existe incertidumbre. Cada vez llueve menos o llueve de forma más irregular.

Estamos viendo épocas del año en las que nunca había faltado agua y ahora los suelos se agrietan por la sequía. Y, en cambio, en momentos en los que tendría que haber buen sol y buena temperatura para los cultivos, nos encontramos con suelos encharcados.

El problema no es solo si hay agua o no. También es cuándo cae y cómo cae. Esa distribución ha cambiado.

Además, estamos en un mercado globalizado. Llegan productos de fuera con precios muy bajos y mantener cultivos de regadío con esos precios de mercado es complicado.

P: ¿Qué consecuencias tiene todo esto para la ganadería?

R: A la ganadería le afectan muchas cosas, y una de las principales son los bajos precios. Pero el cambio climático también tiene consecuencias.

En la ganadería extensiva, que es la que cuida el entorno, los animales pasan buena parte del año en el monte. Si llueve menos, el pasto se agosta antes. Si no hay comida arriba por falta de agua o por temperaturas más altas, el ganadero tiene que llevar comida al monte antes de lo habitual.

Eso supone más gasto. Antes no contabas con ese coste y ahora lo tienes que tener previsto todos los años. Igual no es una gran inversión, pero sí es un gasto más en la cuenta de explotación.

También genera cambios en el manejo del ganado. Cuando hay que llevar comida al monte, los animales se concentran en determinados puntos. Eso puede traer otros problemas, por ejemplo con depredadores o carroñeros. Son pequeñas cosas que a la gente de fuera del sector quizá no le llaman la atención, pero al final suman.

P: ¿Agricultores y ganaderos están teniendo que gastar más para adaptarse?

R: Por supuesto. Igual no tienes que hacer una gran inversión, pero adaptarte cuesta dinero.

En ganadería, si antes no necesitabas tolvas o no tenías que subir comida al monte en determinadas épocas, ahora puede que tengas que hacerlo. Tienes que comprar más bolas, subir con el tractor, dedicar más tiempo y asumir más costes.

En agricultura pasa lo mismo. Con la proliferación de hongos en el viñedo, los tratamientos aumentan. Y eso ocurre en un momento en el que la uva está más barata que nunca.

Si no gastas este año, como hablamos de una planta perenne, el año que viene lo puedes pagar. Pero si gastas, muchas veces no te compensa por los precios. Es la pescadilla que se muerde la cola.

P: ¿Puede haber explotaciones que se vuelvan más vulnerables que antes?

R: Sí. Empiezas a hacer el sumatorio y a veces se te quitan las ganas.

En mi caso, por ejemplo, no solo está la situación ambiental. También está el tren de alta velocidad, las placas solares, caminos alternativos, carreteras y otras infraestructuras. Al final, en una explotación como la nuestra, que llevamos dos hermanos, vas perdiendo hectáreas. Si pierdes 40 hectáreas, lo que antes te servía para sacar dos sueldos igual ya no te sirve.

A eso le sumas que una ola de calor en verano te puede agostar una cebada que has sembrado más tarde para intentar reducir costes y evitar tratamientos.

Nosotros estamos en esto porque nos gusta. Lo hemos elegido. No es que nos hayamos quedado en casa porque no nos queda más remedio. Pero esa acumulación de factores puede hacer que muchas explotaciones queden en una situación más vulnerable.

P: ¿Qué papel juegan los seguros agrarios en este contexto?

R: Hoy no asegurar el campo es sentenciarte. Puede venir un pedrisco, una sequía, un incendio, daños por fauna o cualquier otra cosa. La importancia de los seguros es vital.

Todos los años pasa algo en alguna parcela. Si esa parcela no la tienes asegurada, la merma de producción te la comes tú. Por eso es importante fomentar que la gente asegure el campo.

Los seguros han mejorado mucho desde que yo era pequeño y ahora están más normalizados en cualquier explotación agroganadera de Álava. Antes era más habitual que hubiera gente que no asegurara porque pensaba que nunca le caía piedra o que no iba a tener problemas.

P: ¿Sigue habiendo desconfianza hacia los seguros?

R: Sí, porque los seguros también tienen sus problemas. Tú puedes tener una producción muy buena, pero si tienes asegurada una producción más baja, cuando viene un daño puede que no cobres lo que esperabas.

Hay gente que no ha ido actualizando los kilos asegurados o que ha cambiado de cultivos y luego se encuentra con que la cobertura no se ajusta bien a su realidad. Entonces, cuando tiene un problema, ve que no cobra lo suficiente y se pregunta para qué le sirve el seguro.

Pero, aun así, es vital. Hace tres años tuvimos una sequía brutal. En mi pueblo se podían meter las manos en la tierra hasta la muñeca. Si no llegamos a tener seguro, habríamos tenido unas mermas de más de 30.000 euros en la explotación.

P: ¿El cambio climático puede modificar lo que se cultiva en Álava?

R: Por supuesto. Puede modificarlo, pero el problema es que no es un cambio reglado. Hay mucha incertidumbre sobre qué hacer.

Puedes pensar en poner nogales, manzanos u otros cultivos alternativos, pero luego te puede caer una pedrada en mayo y te deja sin producción. O una helada el 20 de mayo y te quedas sin nueces.

También se puede pensar en ajos, cebollas u hortícolas en algunas zonas, pero si viene una tormenta fuerte en abril y te arrastra todo, pierdes una inversión muy alta.

Por eso mucha gente se agarra al cultivo tradicional, porque es lo que conoce y lo que ve más seguro. A la gente no le suele gustar trabajar para que luego se lo lleve una plaga, una tormenta o una helada.

Sí, habrá cambios. Ojalá la gente se anime, porque tenemos regadíos y hay que intentar aprovechar el agua para cultivos que dejen más en casa. Cada vez tenemos menos tierra por infraestructuras, placas solares, carreteras y otros usos. Si tenemos que cultivar con menos tierra, necesitamos cultivos que aporten más valor.

P: ¿Hay zonas donde ya se vea ese desplazamiento de cultivos o de formas de trabajar?

R: Sí. Ya se ve hacia el sur. Hay explotaciones en zonas de Castilla que necesitan muchas más hectáreas para sacar lo mismo que aquí se puede sacar con menos superficie. También tienen que adelantar labores para aprovechar las lluvias.

Está el ejemplo de la remolacha azucarera. La campaña de Andalucía se hace durante el invierno y la campaña del norte en verano. Con la patata pasa algo parecido. En Andalucía empiezan a sacar patata en junio y aquí en junio estamos empezando a regar.

También hay cultivos que se van desplazando. En árboles de cáscara, por ejemplo, aparecen enfermedades o plagas que antes no estaban y eso puede hacer que determinados cultivos suban hacia zonas más al norte.

P: ¿Están apareciendo enfermedades que antes no eran habituales?

R: Sí. En plantas y también en animales. Hay enfermedades foráneas que antes ni se pensaban aquí y que ahora llegan para quedarse.

Antes podía venir una racha de tres semanas con heladas y aquí no quedaba nada. Ahora, si no hiela y hay humedad con temperaturas más suaves, las enfermedades tienen más facilidad para mantenerse.

Eso lo estamos viendo en los cultivos, pero también en la ganadería. Aparecen enfermedades que antes eran propias de otros lugares y que ahora llegan aquí.

Si quieres hacernos llegar una información, una denuncia, una historia o una propuesta, puedes escribirnos por WhatsApp al 623 03 89 00 o enviarnos un correo a redaccion@gasteizberri.com

TU COMENTARIO SE PUBLICARÁ UNA VEZ SEA APROBADO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img
Álava El tiempo ahora
Ahora
Vitoria-Gasteiz · cielo despejado
17ºC
Ahora también Laudio/Llodio · cielo despejado
19°
Ver otros municipios
Otros municipios
Laudio/Llodio · cielo despejado 19 ºC
Moreda de Álava · cielo despejado 19 ºC
Oyón-Oion · cielo despejado 19 ºC
Laguardia · cielo despejado 19 ºC
Más alta 19 ºC Laudio/Llodio
Más baja 16 ºC Barrundia

Ahora en Vitoria-Gasteiz y municipios de Álava: máxima 19 ºC en Laudio/Llodio y mínima 16 ºC en Barrundia.

Fuente y actualización
Datos de Euskalmet / Open Data Euskadi. Actualizado a las 08:35. Caché local de 15 min.

NOTICIAS RELACIONADAS

Vitoria-Gasteiz se asoma a un futuro con más calor y menos agua

Vitoria-Gasteiz y Álava afrontan más calor, menos heladas y nuevos retos en salud, agua, barrios, vivienda y campo por el avance del cambio climático.

Vitoria-Gasteiz activa el plan de emergencias por viento para el día 1 de noviembre

Las rachas de viento a partir de las 18:00 podrían alcanzar los 40 km/h.

Euskadi no multará a quien no cumpla con el Plan de Contingencia Energética

"No será ni una ley, ni un decreto, ni un reglamento, es una instrucción" ha defendido Tapia

La ola de calor deja 15 ingresados en los hospitales de Álava

El mayor número de asistencias se ha producido en los tres últimos días

Sin noticias de los refugios climáticos prometidos por el Gobierno Urtaran

En otros lugares como Bilbao y Barcelona ya se han puesto en funcionamiento este mismo verano

Gasteiz invita a emplear la ‘Energía 100% Ciudadana’ para acelerar la transición ecológica de la ciudad

Bajo el lema "Energía 100% ciudadana", tiene como objetivo informar de las consecuencias que ya está teniendo el cambio climático en la ciudad