TUVISA ha puesto este jueves cifras al impacto de la ola de calor en el transporte urbano de Vitoria-Gasteiz. Durante los tres últimos días, 21 autobuses han tenido que volver a cocheras por fallos en el aire acondicionado y otros 26 han sufrido averías mecánicas relacionadas con las altas temperaturas.
El balance oficial llega después de las incidencias publicadas el lunes por GasteizBerri, cuando esta redacción ya constató fallos de climatización, afecciones en la línea 9, vehículos retirados y problemas en la recarga de la flota eléctrica. Ahora, el Ayuntamiento eleva a 47 el número total de incidencias registradas durante el episodio de calor.
La presidenta de TUVISA, Izaskun Reyes, ha valorado la situación en el Consejo de Administración de la sociedad municipal. Según ha explicado, las alertas y alarmas de los últimos días han obligado a reorganizar frecuencias en varias líneas, aunque el servicio se ha mantenido en todos los barrios.
El Ayuntamiento asegura que en lo que va de este jueves no se han registrado incidencias y que TUVISA espera recuperar la plena normalidad a lo largo de la jornada.
21 autobuses retirados por fallos de aire acondicionado
El calor ha afectado de forma directa a los sistemas de climatización de la flota. Según el balance trasladado por el Ayuntamiento, 21 autobuses han tenido que regresar a cocheras durante los tres últimos días por fallos en el aire acondicionado.
A esas incidencias se han sumado otros 26 casos de averías mecánicas derivadas de las altas temperaturas. Los talleres de TUVISA han trabajado estos días al máximo para reparar vehículos y devolverlos al servicio en el menor tiempo posible.
La sociedad municipal ya había fijado desde el inicio del episodio un criterio de seguridad para estos casos. Los autobuses con fallos de climatización debían enviarse a talleres. Si no era posible sustituirlos por otras unidades en buen estado, TUVISA reorganizaba temporalmente las frecuencias de la línea afectada.
Ese protocolo fue precisamente una de las cuestiones que TUVISA comunicó el lunes de forma preventiva, antes de que las incidencias se extendieran durante la tarde y afectaran de forma visible al funcionamiento de algunas líneas.
Frecuencias reorganizadas en ocho líneas
Las incidencias han obligado a modificar frecuencias de forma temporal en ocho servicios de la red urbana. Según el Ayuntamiento, los ajustes han afectado al BEI-A y a las líneas 1, 3, 5, 6, 7, 9 y 10.
La línea 9 fue una de las primeras en registrar afecciones con impacto directo en el servicio. GasteizBerri publicó el lunes que el calor había alterado su frecuencia y que al menos un autobús había quedado inutilizado al llegar a Gamarra, lo que provocó que el siguiente vehículo saliera lleno desde la parada de la piscina y dejara a personas usuarias en tierra.
Izaskun Reyes ha señalado este jueves que el episodio ha puesto a prueba tanto a la plantilla como a la flota. “Este calor ha puesto a prueba a una plantilla y una flota que, pese a los problemas, lo han dado todo para evitar que el servicio quedara comprometido”, ha afirmado.
La presidenta de TUVISA ha agradecido también “la comprensión” de las personas usuarias ante una situación que ha calificado como “sin precedentes”. Reyes ha reconocido que “ha habido líneas afectadas” y “frecuencias que se han tenido que reorganizar”, aunque ha defendido que la empresa ha mantenido el transporte público a todos los barrios.
Según ha indicado, ese funcionamiento ha sido posible “gracias al compromiso y la dedicación de las personas que han conducido y han reparado los autobuses sobre la marcha”.
Información en paradas y agua para conductores
TUVISA ha aplicado distintas medidas preventivas durante las jornadas de alerta y alarma por altas temperaturas. Además de enviar a talleres los vehículos sin climatización, la empresa ha difundido información en tiempo real sobre las incidencias en los puntos de información de las paradas y en la aplicación VGBus.
La sociedad municipal también ha repartido cientos de botellines de agua entre el personal conductor. Además, ha modificado el protocolo de vestuario para hacer más cómoda la conducción durante los días de calor extremo.
Estas medidas se han aplicado en un contexto de fuerte presión sobre el servicio, con temperaturas muy elevadas y una mayor exigencia para los vehículos, los sistemas de climatización, los equipos de carga eléctrica y el personal de conducción y mantenimiento.
La flota eléctrica también se ha visto tensionada
El calor no solo ha afectado a los sistemas de aire acondicionado y a la mecánica de los autobuses. La flota cero emisiones también se ha visto sometida a una demanda eléctrica superior a la habitual.
Según el Ayuntamiento, esa demanda ha sido “mayor que nunca” y ha tensionado los equipos de carga y transmisión de energía. Es una de las cuestiones que ya apuntó GasteizBerri durante la jornada del lunes, cuando fuentes conocedoras del servicio explicaron que la recarga del BEI y del resto de autobuses eléctricos estaba siendo más lenta de lo habitual por el calor.
Durante aquel episodio, esta redacción también publicó que había sido necesario hacer un esfuerzo adicional para cargar los autobuses eléctricos en cocheras y en los puntos de recarga repartidos por la red.




